| El peligro se
llama Zaniroli |
JACINTO VIDARTE
Despejado ya el camino físico hacia Dakar, el
verdadero peligro que acecha a los participantes se
llama Zaniroli, Patrick, que tal nombre tiene el responsable
del recorrido del rallye más duro del mundo.
Este señor, tras el periplo marroquí,
ha preparado una encerrona de órdago a partir
de la etapa de hoy y hasta que abandonemos, dentro de
ocho días, el territorio mauritano.
Todo el mundo está de acuerdo en reconocer que
las dos últimas ediciones del Dakar, debido entre
otros motivos a las suspensiones de algunas etapas,
había sido algo descafeinadas, de pocas dunas
y propicias a la velocidad, lo que favoreció
tanto a los buggies como a las BMW monocilíndricas,
mucho más fiables que sus homónimas de
KTM.
Trazado espeluznante
Tal vez para romper dicha monotonía, el trazado
de este año, como se temían muchos, es
espeluznante. En Marruecos las mecánicas han
sufrido más que nunca (hasta se averió
momentáneamente el fiable 'buggy' de Schlesser)
y llegan tocadas a lo peor, las dunas, donde la arena
y sus exigencias son capaces de quemar el motor más
resistente. Nadie, en estos momentos, se atreve a anticipar
quienes serán los líderes de aquí
a una semana. En BMW sufren problemas de carburación,
el ejercito KTM también cuenta ya con bajas importantes
y, entre los coches, las espadas siguen en alto.
Zaniroli, tal como pinta el rallye, dentro de poco será
el verdadero Polisario de la carrera y el responsable
de un número todavía impreciso, pero seguro
que muy elevado de 'víctimas'. Eso sí
y por supuesto, siempre deportivas. |
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