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JACINTO VIDARTE / ATAR
Catorce años haciendo el Dakar y tres
veces acabando en segunda posición tienen
que servir para algo. Jordi Arcarons, de nuevo
y casi como siempre, afronta la segunda y decisiva
parte del raid africano en una posición
ideal para luchr por la victoria, después
de haber contemplado en pimera fila cómo
los grandes favoritos se quedaban fuera de la
pelea. Como él dice, "esta carrera
hay que conocerla muy bien y, sobre todo, hay
que ganarla pensando encima de la moto. Si creees
que es sólo cuestión de correr,
estás perdido". Pero, además,
también hay que cuidar los pequeños
detalles. Incluso los más nimios. Jordi,
a lo largo de los años ha desarrollado
su propia rutina y cada día hace lo que
ningún otro motero en el campamento.
Tal vez por eso es ahora la opción más
clara que le queda a España para ganar.
Regla número uno: "Cada día,
al llegar al campamento, le digo a mi mecánico
que le quite toda la gasolina a la moto. En
Africa nunca sabes qué te de dan en los
repostajes, así que lo mejor es tirar
la que pones por el camino para salir al día
siguiente con conbustible de total garantía".
Regla número dos: "Antes
de salir, reviso los neumáticos. Compruebo
si la presión del 'big-mousse' es uniforme
a todo lo largo del neumático. Si encuentras
algún punto donde se hunda, lo mejor
e pedir que te cambien la rueda, porque eso,
en carrera, significa rotura segura. Por el
momento ya he hecho que me lo cambiaran dos
veces antes de salir".
Regla número tres: "Comprobar
la tensión de la cadena antes de la salida,
porque si está muy tensada, te arriesgas
a romperla en cuanto cojas unos cuantos baches.
Hace dos días, tuve que hacerlo a sólo
cuatro minutos de la salida".
Regla número cuatro: "Colocar
grasa en el filtro del aire. Los demás
pilotos usan sólo un poco de aceite,
pero entre el filtro y el metal de la base sigue
colándose el polvo. En cambio, si ahí
le pones grasa, no pasa nada de suciedad al
motor".
Conclusión: "Son pequeños
detalles casi sin importancia, pero al cabo
de 4.000 kilómetros, tu moto lo n nota",
dice Arcarons, que ayer, como todos los demás,
cambió el motor de su KTM. "Tengo
hasta dudas de hacerlo, porque ahora incluso
tiene más compresión que en París,
pero hay que cambiarlo porque si no acabaría
fallando".
A partir de ahora, además, tendrá
que pensar en ganar. Con 38 años, Jordi
sabe que "ésta puede ser mi última
opportunidad y no estoy dispuesto a desaprovecharla".
La pregunta, clar, es qué hará
pra desbancar a otro veterano como Meoni, tan
experto o más que él. "Hay
que esperar. En el Dakar no puedes atcr todos
los días, sino esperar tu oportunidad.
Seguro que voy a tenerla, aunque tampoco descarto
que la tenga él". Y, por si todo
esto falla, Jordi Arcarons lleva consigo, en
la moto, una mascota. "Sí, es un
cerdito", cuenta entre risas. "La
gente de aquí, como son musulmanes, me
miran raro cuando se dan cuenta de lo que es.
En fin, me lo dio un amigo y me dijo que lo
mordiera de vez en cuando para que me trajera
suerte". ¿Y cuántas veces
lo has mordido ya? Silencio. Este es el secreto
mejor guardado de Jordi Arcarons.
En Mauritania ya no habrá bandidos
Hace dos años, cuando el Dakar llego
al oasis de Tichit, el clásico escenario
de película en medio del desierto, uno
bandidos secuestraron a los participantes más
rezagados, les dieron un susto de muerte, les
dejaron con lo puesto y se llevaron us vehículos.
No hubo manera de echarles mano. Ahora, las
cosas han cambiado, cuenta en un castellano
más que correcto el teniente coronel
Cheikh, que en abril regresó de España
tras hacer el curso de Estado Mayor encuadrado
en la Agrupación Táctica Castillejos
2.
"Cuando sucedió aquello yo estaba
en España", cuenta, "y ninguno
de mis compañeros me creía cuando
les dije que esos bandidos no eran de aquí,
sino de Mali, pero es la verdad. Cogimos a dos
de ellos del resto de la banda lo último
que sabermos es que están en Mali, pero
al norte, muy alejados de donde pasará
la carrera".
Para evitar una repetición de aquellos
sucesos, Mauritania ha puesto en marcha un operativo
espectacular. "Desde que el Dakar cruzó
la frontera del Sáhara Occidental, tenemos
desplegados 5.000 hombres a lo largo de todo
el área por la que transcurrirá
la carrera, desplazándose a medida que
lo haga ésta y con un apoyo aéreo
de 8 aviones. Puedo asegurar que no habrá
ningún problema este año".
Teniendo en cuenta que la población
de Mauritania se estima en sólo unos
2,5 millones de personas, l conclusion es que
el 5% del país est´dedicado estos
días a vigila que no suceda nada desagradable.
"Por primera vez, se ha establecido una
colaboración muy estrecha entre la dirección
del rally y nosotros", continúa
el teniente coronel antes de pasar a hablar
de España, que es lo que más le
interesa después de haber pasado casi
cuatro años en el país. Y de fútbol,
faltaría más. "Claro que
leía el MARCA", asegura, "y
eso que era el único de mi promoción
del Barça. Todos los demás iban
con el Madrid", recuerda riendo. "¿Cómo
va la Liga?", pregunta y no tengo más
remedio que llamar a la Redacción a preguntar.
Cuando le digo que el Barça está
a cuatro puntos del líder, se tranquiliza.
"Eso no es nada. El próximo partido
seguro que lo ganamos".
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