El periodismo deportivo español no se entiende sin la voz y el rostro de Jesús Álvarez. Tras casi medio siglo en la pequeña pantalla, el comunicador pasó por los micrófonos de Marcadora para analizar sus inicios, la evolución de la profesión y el sabor agridulce que le dejó su retirada obligatoria de Radio Televisión Española. Todo eso queda reflejado en su libro: Cerca de las estrellas. En él expone lo que ha sido su carrera cerca de leyendas del deporte.
Aunque inicialmente encaminó sus estudios hacia las telecomunicaciones y la ingeniería, la vida le obligó a madurar de forma prematura tras perder a su padre a los 12 años y a su madre a los 16. "He sido periodista por genética", confiesa Álvarez, recordando que su padre fue el primer presentador de un Telediario en España.
Su entrada en la televisión fue casi de película: una llamada de Joaquín Soler Serrano mientras Jesús dormía la siesta cambió su destino. "Me propuso presentar Siete Días cuando yo estaba en segundo de carrera. Acepté y, al colgar, se me cayó el teléfono del susto por el lío en el que me acababa de meter", rememora con humor.
Crítica al "periodismo de bufanda"
Con la experiencia que dan ocho Mundiales y ocho Juegos Olímpicos, Álvarez se muestra crítico con algunas tendencias actuales, especialmente con la pérdida de objetividad. "Nunca he sido partidario del periodismo de bufanda; nuestra misión es la objetividad. Yo siempre digo que soy de la Selección Española para no condicionar mis comentarios".
Asimismo, señaló la dificultad de trabajar en la era de las redes sociales, donde el escrutinio es constante y "se ha perdido la confraternización con el deportista". Recordó con nostalgia épocas donde los periodistas compartían aperitivos con los jugadores del Real Madrid: "Teníamos sus teléfonos fijos; hoy no te dan ni el móvil ni te cuentan nada".
El "edadismo" en la televisión pública
El momento más reivindicativo de la entrevista llegó al hablar de su salida de RTVE en 2023. A pesar de su deseo de continuar, el convenio colectivo forzó su jubilación al cumplir los 65 años. "Me pareció injusto totalmente. Es un claro ejemplo de edadismo", sentenció.
Para el periodista, prescindir de profesionales con una agenda y experiencia contrastadas cuando están en plenitud física y mental es un error: "No puede ser que no se reconozca el derecho a seguir trabajando y a aprovechar todo lo que el medio ha invertido en tu formación".
Memorias de una vida dedicada al deporte
Álvarez aprovechó la charla para promocionar su libro de memorias, un proyecto que comenzó a escribir en 1996 pero que decidió "congelar" durante décadas.
"No entendía cómo deportistas de 25 años sacan biografías; yo sentía que me quedaba mucho por vivir en TVE", explica. Tras su salida de la pública, retomó el manuscrito para ofrecer una visión íntima de lo que es vivir en una redacción durante casi cinco décadas.



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