Honda ha dado la cara. La firma japonesa fue la gran señalada de la pretemporada de la Fórmula 1 2026, donde su unidad de potencia sólo rodó 400 vueltas. A un mundo de las 4133 de Mercedes, las 3116 de Ferrari, 2026 de Red Bull-Ford y las 953 por parte de Audi. Unos problemas que lastran al Aston Martin AMR26, el primer concepto de Adrian Newey en los del British Racing Green y que deja lejos a Fernando Alonso del sueño del título salvo un cambio que todavía parece lejano. Pero los japonesas afrontan su realidad y quieren cambiarla.
Porque Honda ya no es la que estuvo con McLaren, donde dos culturas y métodos de trabajo colisionaron. Tampoco es la de los títulos de Red Bull y Verstappen. Y sabe qué ha fallado y no tiene reparos en señalarlo. Lo hizo en un encuentro con la prensa de su país y dan la primera pincelada vinculada a lo que ocurre en el Aston. No es definitivo y a eso se agarran todas las partes implicadas para lo que ocurrirá a partir del inminente Gran Premio de Australia.
La explicación de Honda
Los problemas, perfectamente reflejados por el problema de Alonso durante su último día de invierno, tienen explicación. "Las vibraciones observadas durante las pruebas dañaron el sistema de baterías. Fue el motivo principal", recalcó Ikuo Takeishi, jefe del departamento de carreras -de coches- de Honda. "El coche no debía seguir funcionando, era peligroso aunque no ocurriese un accidente", añadió.
Las vibraciones observadas durante las pruebas dañaron el sistema de baterías
Eso activó los mecanismos de Silverstone -hogar de Aston Martin-, Sakura -cuartel general de Honda- y el departamento de los japoneses en Milton Keynes. El foco es encontrar qué falla aplicando vibraciones y trabajando en medidas. Eso sí, no son sencillas. "Es una situación bastante complicada. No es un problema en la batería en sí y fuesen vibraciones dentro de lo esperado, habría más ajustes", analizó dirigente japonés.
Concuerda con la realidad analizada en MARCA. Se busca una solución, pero es compleja y llegar a los primeros Grandes Premios (Australia y China) es un reto mayúsculo. Aunque Honda ha cambiado y los procesos no son tan complejos como en el pasado. Eso sí, lo difícil está en una normativa de motores que deja grandes quebraderos de cabeza. "Si el problema fuese la transmisión o el motor, sería más fácil. Pero sospechamos que hay varios componentes que generan la vibración. No está claro si una pieza soluciona todo, con lo que no se puede descartar que se prolongue", relató.
Actitud clara
Podría ir para largo, algo fatal en la F1. Pero Honda tiene actitud y aptitud ante los problemas. "Queremos que el coche esté en condición competitiva antes de Suzuka", lanzó Takeishi. Significa, en otras palabras, que se puede estimar algún problema en Australia y China para cambiar la dinámica en el trazado de casa de la marca. Y uno de los favoritos de Alonso, con momentos como la pasada a Michael Schumacher en la 130R o el reventón de motor del Káiser que le dejó el título en bandeja en 2006.
Queremos que el coche esté en condición competitiva antes de Suzuka
Esa forma de ver la cosa también la mantiene, Koji Watanabe, la gran cara visible de Honda. "En Barcelona y Bahréin comprendimos que retos teníamos. Pero es una colaboración a largo plazo y estamos unidos para resolverlos como un equipo. Tuvimos conversaciones muy positivas con Stroll y Newey. Haremos todo lo posible para estar listos para competir en Australia", cerró.




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