Un punto de 21 posibles son los números que acumula el Cádiz en los últimos siete encuentros. Además, los amarillos perdieron en Ipurua, un campo talismán para el míster Gaizka Garitano, que no tuvo una buena vuelta al feudo armero donde es una auténtica leyenda. Muchas esperanzas puestas en un partido que no salió como se esperaba.
El Cádiz está en sus peores momentos
Con estos dígitos, el submarino amarillo es últimamente, el peor equipo de Segunda junto con Zaragoza y Cultural, que cosecharon 0 de 21. Aún así, permanecen en mitad de tabla en la clasificación con 35 puntos y lejos del peligro de los de abajo pero también de aspirar a algo con los de arriba.
Gaizka, buen conocedor del Eibar, compareció ante los medios y ofreció un análisis crítico del encuentro. "El Cádiz estaba rindiendo a buen nivel hasta el penalti", afirmó. “A partir de esa acción el partido cambió por completo. El Eibar fue adueñándose del juego y a nosotros cada vez nos costaba más”, reconoció.
El Cádiz estaba rindiendo a buen nivel hasta el penalti
También se le preguntó a Garitano si temía por su puesto tras perder el partido. "Lo que me preocupa es que el Cádiz vaya bien. Eso es lo que más me jode", respondió. Y es que ahora los amarillos están viviendo la cara B del fútbol, después de estar en la primera vuelta siendo vecino de las posiciones altas de la clasificación. Los del Nuevo Mirandilla pasan de pensar en el ascenso a la permanencia.
Lo que me preocupa es que el Cádiz vaya bien. Eso es lo que me jode
De cara al futuro, los próximos compromisos del Cádiz serán ante el Zaragoza y el Mirandés, último y penúltimo clasificado respectivamente. Se presenta como una oportunidad de oro para dar un golpe sobre la mesa, recuperar la confianza y poner fin a la mala racha. A partir de ahí, el equipo podrá volver a ilusionarse con pelear en la zona alta de la tabla, como ya hizo anteriormente.

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