El Cádiz ha decidido apostar por la estabilidad en su banquillo a pesar de la crítica situación deportiva que atraviesa el equipo en Segunda división. Según ha confirmado Radio MARCA Cádiz, la entidad mantiene una confianza absoluta en Gaizka Garitano, desestimando cualquier rumor sobre su destitución inmediata a pesar de la nefasta racha del equipo: un solo punto de los últimos 18 posibles.
Pese al evidente malestar de la afición en el Nuevo Mirandilla, demostrado con sus continuas pitadas en el partido del lunes ante el Sanse, la directiva liderada por Manuel Vizcaíno y Juan Cala transmite un mensaje de respaldo total, asegurando que el técnico de Derio seguirá al frente del proyecto incluso después del próximo compromiso liguero.
Bajo esta premisa, el encuentro de este domingo en Ipurua ante el Eibarno ha sido planteado como un ultimátum para el entrenador vasco y el club gaditano reafirma su política de paciencia histórica con los técnicos, una línea de actuación que ya se vio en etapas anteriores con figuras como Álvaro Cervera o Sergio González. Desde la planta noble se recalca que el análisis de la situación va más allá del resultado inmediato, priorizando la solidez del proyecto y la imagen del equipo por encima de las urgencias clasificatorias, lo que otorga a Garitano un margen de maniobra inusual en el fútbol profesional actual.
Especulaciones negadas
En paralelo, el club ha querido zanjar las especulaciones sobre un posible regreso de Sergio González al banquillo amarillo. Desde la entidad se asegura con rotundidad que el técnico catalán no se ha ofrecido ni existen negociaciones para su vuelta, cerrando así la puerta a cualquier relevo a corto plazo.
Con el foco puesto exclusivamente en revertir la dinámica ante el Eibar, el conjunto de la Tacita de Plata encara el próximo reto con la intención de que la unidad entre directiva y cuerpo técnico sirva de bálsamo para una plantilla necesitada de victorias y confianza.

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