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La última campaña de vigilancia de la Dirección General de Tráfico ha dejado un preocupante: más de 450 menores viajaban sin el sistema de retención infantil adecuado o lo utilizaban de forma incorrecta, una realidad que pone el foco en uno de los comportamientos más peligrosos en carretera.
Más de 700.000 personas controladas
Entre el 10 y el 16 de marzo, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, junto a policías locales y autonómicas, intensificaron los controles en todo tipo de vías. En solo siete días se inspeccionaron 443.758 vehículos y más de 700.000 personas entre conductores y pasajeros. El resultado deja cifras preocupantes que van más allá de una simple campaña rutinaria.
En total se formularon 6.863 denuncias por circular sin cinturón de seguridad. Dentro de ese número, 458 correspondían a menores con una altura igual o inferior a 135 centímetros que viajaban sin el sistema obligatorio, o usándolo de forma incorrecta. De ellos, 336 iban en los asientos traseros y 122 en los delanteros.
El mayor porcentaje se podría evitar
El dato genera especial inquietud por el impacto directo en la seguridad infantil. Las estadísticas son contundentes. Nueve de cada diez lesiones graves o mortales en niños se podrían evitar con un uso adecuado de estos sistemas. Aun así, cientos de familias siguen ignorando una de las medidas más básicas de protección.
La campaña también revela una tendencia clara en el conjunto de infracciones. El 69,3% de las denuncias se registraron en carreteras convencionales, las más peligrosas de la red. En este tipo de vías, donde la salida de carretera es el siniestro más frecuente, la falta de cinturón o de sistemas infantiles multiplica las consecuencias de cualquier accidente.
En el caso de los adultos, 6.405 personas fueron sancionadas por viajar sin cinturón. Entre ellas, 3.289 eran conductores, 1.426 ocupaban el asiento delantero y 1.690 viajaban detrás. La cifra evidencia que el problema sigue muy presente incluso entre quienes deberían dar ejemplo.
El triple de menores que de mayores
Los datos también reflejan una diferencia llamativa: el incumplimiento entre menores alcanza el 2,4%, frente al 0,84% en adultos. Una brecha que apunta directamente a la responsabilidad de los mayores, quienes deciden cómo viajan los más pequeños.
El contexto agrava aún más la situación. En lo que va de año, 21 de las 73 personas fallecidas en turismo o furgoneta de las que se conoce el dato no utilizaban ningún sistema de seguridad en el momento del siniestro. Representan un 29% del total, un porcentaje que sigue siendo demasiado alto para un elemento que reduce a la mitad el riesgo de muerte.
El cinturón de seguridad reduce un 50% el riesgo de fallecimiento, evita salir despedido del vehículo y disminuye de forma notable el impacto contra elementos del habitáculo. A pesar de estas evidencias, las conductas de riesgo persisten. Para tratar de frenar esta tendencia, la Ley de Tráfico endureció las sanciones en 2022. No llevar cinturón o hacer un uso incorrecto del sistema de retención infantil implica la pérdida de cuatro puntos del carné.




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