Las cuatro medallas españolas corrieron a cargo de Audrey Pascual, que se proclamó campeona paralímpica en las pruebas de supergigante y combinada, y sumó además una plata en el descenso y un bronce en el eslalon entre las mujeres con discapacidad física que compiten sentadas. Sólo se le resistió el Gigante, en el que fue descalificada tras una caída.
La madrileña de 21 años, abanderada española en las ceremonias de inauguración y clausura, debutaba en unos Juegos Paralímpicos tras acumular en su palmarés dos platas en Mundiales y tres globos de cristal de la Copa del Mundo. Pascual nació sin ambas piernas, entrena habitualmente con la Fundación También en la estación granadina de Sierra Nevada y estudia Comunicación Audiovisual en la Universidad de Granada.
Marcos y Rivero, últimos españoles en competir
En la novena y última jornada de competición se disputaron en Tesero los 20 kilómetros de esquí de fondo, con Higinio Rivero en la vigésima posición (1.08’45”30), y el eslalon masculino, celebrado bajo una intensa nevada en Cortina d’Ampezzo, en el que Javier Marcos fue descalificado en la segunda manga.
"La primera manga tuve un fallo muy gordo antes de entrar al llano. Al final eso lo que hizo es perjudicarme y dejarme muy atrás. En la segunda iba con mentalidad de disfrutarla, estaba muy lejos, pero me he tirado con todas las ganas y en una puerta he salido por fuera. He pasado por la que no tocaba. Aún así estoy contento con la participación", dijo Javier.
"Después de la caída en el gigante, que acabé en el hospital con cuatro puntos, estaba con muy mal sabor de boca, pero al final he podido competir en eslalon y he disfrutado las bajadas. No son los resultados que me gustaría, puedo estar más arriba pero me voy contento a casa", dijo.

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