- Racing 3 - 1 Sporting. El Búfalo aparece dos veces para devolver la ilusión al racinguismo
El Racing de Santander volvió a sonreír en El Sardinero tras imponerse 3-1 al Sporting de Gijón en un partido que se decidió en los minutos finales. Después de dos duras derrotas consecutivas ante Albacete (0-4) y Real Zaragoza (2-0), el conjunto cántabro encontró un alivio en una victoria clave, impulsada por el doblete de Asier Villalibre en el tiempo añadido.
El delantero no escondió la importancia del triunfo: "Son tres puntos muy importantes después de dos derrotas duras. Era muy importante ganar en casa", explicó tras el encuentro, consciente de la necesidad que tenía el equipo de reencontrarse con la victoria ante su afición.
El partido se rompió con el 2-1, que desató una reacción inmediata del banquillo racinguista y de todo el estadio. Villalibre, protagonista absoluto, describió ese momento como una auténtica liberación: "Ese gol ha sido una explosión de emociones de todo el estadio". Una imagen que quedó reflejada incluso en la celebración: "Fui al banquillo y no había nadie, ya estaban todos fuera... eso describe lo que ha sido ese gol".
Fui al banquillo y no había nadie, ya estaban todos fuera... eso describe lo que ha sido ese gol
En lo personal, el delantero vasco firmó una actuación decisiva con dos goles en el tiempo añadido, algo que le permite recuperar sensaciones tras reencontrarse con los tantos tras estar lesionado dos meses: "Reencontrarte con el gol, un doblete... poco más se puede hacer en menos tiempo", señaló. "Esos dos goles dan mucha confianza y ayudan al equipo, no puedo estar más feliz".
Los goles dan mucha confianza y ayudan al equipo, no puedo estar más feliz
Más allá del rendimiento inmediato, Villalibre quiso poner en valor el proceso que ha vivido estos últimos meses: "Es el premio a dos meses muy jodidos. Una lesión larga siempre es difícil, verte fuera del equipo no es fácil", confesó, dejando claro el peso emocional que tienen este momento para él. También dejó un detalle que refleja su mentalidad dentro del área, clave en el segundo gol: "Siempre les digo que ese centro tiene que ir por delante, que siempre voy a intentar llegar. Y si no llegó es culpa mía".
Euforia, pero calma
Pese a la euforia por el triunfo, el mensaje final fue de calma y concentración. El Racing ya piensa en el siguiente compromiso liguero, el domingo ante el Andorra a domicilio: "Estamos muy contentos, pero el domingo hay otros tres puntos muy importantes. No hay trompeta, hay que ir a descansar", concluyó.

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