El Mirandés ha reactivado la fe en Anduva y, por ende, en sus opciones de permanencia. La remontada ante el Real Valladolid no solo supuso tres puntos vitales, sino también abandonar el 'farolillo rojo', aunque sea provisionalmente, pues está igualado con la Cultural Leonesa, a falta de su partido de esta noche en Castalia.
Las cuentas son exigentes y no admiten margen de error. Desde que la Segunda división cuenta con 22 equipos, la salvación la marca una media de 48,61 puntos. El listón real se sitúa en los 50, aunque la historia demuestra que ni siquiera esa cifra garantiza la permanencia. Equipos como Levante, Racing Ferrol, Cádiz, Real Murcia, el propio Mirandés o Numancia bajaron con 50 puntos; incluso el Deportivo lo hizo con 51.
En el lado opuesto, permanencias como las de Osasuna o Málaga con 45 puntos. Pero sin duda la más recordada es la del Córdoba de Sandoval en la temporada 2017/18, cuando logró remontar una desventaja de hasta 13 puntos respecto a la zona de salvación en apenas tres meses de competición. Acabó con 51 puntos y condenando a la Cultural, con 49.
Carlos aporta más 'argumentos'
En ese contexto emerge con fuerza la figura de Carlos Fernández, que logró su undécimo gol y se mete en la pelea por el Pichichi. “Lo necesitábamos, sobre todo porque fue merecida después de los últimos partidos donde estábamos mereciendo más, quitando el de Burgos. Fue una jugada rápida y antes del partido habíamos visto algunas imágenes que el portero salía rápido y que iba al suelo. Por suerte fue gol y sirvió para conseguir los tres puntos”.
Lo necesitábamos, sobre todo porque fue merecida después de los últimos partidos donde estábamos mereciendo más
Más allá del tanto, su mensaje fue claro: “Tenemos que encadenar victorias ya, porque da igual lo que pase si no ganas”, insistiendo además en que “hay que ganar y luego esperar, porque ni aun así te aseguras recortar puntos”.
Unax del Cura irrumpe con fuerza
Otra irrupción espectacular fue la Unax del Cura, quien en el momento más delicado de la temporada ha demostrado en solo 90 minutos distribuidos en dos partidos que la Tercera RFEF se le queda muy pequeña. En su primera titularidad con el primer equipo jabato presionó, se asoció y marcó, aunque abandonó el terreno de juego con una sobrecarga fruto del salto tan grande de categorías que hay.
Echando la vista atrás, en la temporada 23/24 el conjunto jabato logró una salvación agónica en Anduva en la última jornada ante el Amorebieta, con un gol de Gabri. Este curso, el guion podría ser similar pero con un milagro mucho mayor: el último partido en casa será frente al Granada y la temporada se cerrará a domicilio ante el Leganés. En Anduva nadie se rinde. El Mirandés ya ha demostrado que sabe sobrevivir al filo de lo imposible y ahora quiere volver a hacerlo.



Comentarios