El Cádiz se encuentra en la recta final de la temporada 2025-26 con la necesidad urgente de paliar la alarmante falta de gol que arrastra su actual plantilla. Pese a contar con efectivos como Roger Martí, Dawda Camara, Álvaro García Pascual y Jerónimo Dómina, la producción ofensiva ha sido insuficiente, lo que ha llevado a la directiva a negociar el regreso de Lucas Pérez.
El veterano ariete de 37 años, que llegaría tras un periodo de inactividad por problemas de salud en el PSV, se perfila como el refuerzo de emergencia para afrontar los últimos diez encuentros del campeonato y asegurar la tranquilidad clasificatoria.
La operación supondría el reencuentro de Lucas con Sergio González, un técnico que ya conoce a la perfección al gallego de su anterior etapa conjunta en la Tacita de Plata. La confianza de Sergio en Lucas Pérez es total, recordando que bajo su mando el delantero sumó 31 partidos y ocho goles vitales, incluyendo el histórico tanto de la victoria en el Camp Nou. El preparador catalán sabe que, más allá del estado físico del jugador tras doce meses sin competir, su jerarquía y olfato goleador son activos que ningún otro delantero del plantel posee actualmente.
Aunque la llegada del coruñés provocaría una superpoblación en la zona de ataque, el club entiende que es un movimiento necesario para recuperar la pegada perdida. Lucas, que se marchó del Nuevo Mirandilla entre ovaciones tras un recordado "hat-trick" con el Dépor, volvería a un entorno donde siempre rindió bajo la batuta de un Sergio González que sabe cómo exprimir sus virtudes. Si las negociaciones avanzan según lo previsto, el Cádiz sumaría esa experiencia diferencial en el área que tanto ha echado de menos durante este curso.

Comentarios