P. Vienen de ganar la Nations ¿Qué valor le da?
R. Muchísimo. La Liga de Naciones se ha ido mejorando hasta llegar a un punto en que se ha convertido en el torneo de selecciones con mayor número de partidos (10). Además, se juega a lo largo de 10 meses, lo que implica exigencia y consistencia.
En la final four, Portugal ganó a Alemania en Alemania 25 años después y luego se enfrentó a España, la campeona de Europa, por primera vez en una final. Partidos más difíciles no los hay. No tiene el prestigio de un Europeo ni de un Mundial, pero el grado de dificultad es muy alto.
P. Ganó la FA Cup con el Wigan, se colgó el bronce con Bélgica en Rusia 2018 y ha conquistado la Nations con Portugal. ¿Cómo ordenaría sus éxitos?
R. No hay orden. Todos vienen de lo mismo: mucho trabajo, crear ambientes de alto rendimiento... Es como pedir que elijas entre tus hijos: son diferentes, pero todos son especiales y tienen su propio sentido.
P. "Esta generación se lo merecía y, principalmente, el míster. Lo que le hicieron no es justo. Aunque yo no estuviera aquí, es el entrenador ideal para dirigir a la selección". ¿Qué siente uno al escuchar esto de Cristiano Ronaldo?
R. Es un mensaje muy fuerte, de liderazgo. Hay que poner las palabras en contexto. Yo llego a la Federación con un presidente que cumple el mandato máximo (12 años) y entra un nuevo presidente. Ahí hubo un periodo de muchos nombres, de cambios, y el vestuario reaccionó dándolo todo en el campo. Fue un punto importante, que te agrada mucho, y que demuestra el liderazgo y la experiencia de cómo el capitán sabe guiar al equipo.
P. ¿Siente que la conquista de la Nations cambió su destino en Portugal?
R. No. El seleccionador está aquí para ganar partidos, para crear legado y eso no cambia. El objetivo cuando vine a Portugal era tener un proceso para preparar un objetivo mayor, que era el Mundial, y ahora queda el último paso. Los números están ahí. La selección ha dado un nivel muy bueno y eso es lo que lo que se le debe exigir a un seleccionador. No creo que cambie para nada el ganar.
P. Estaba nominado al 'The Best'. ¿Le valoran más fuera que en España?
R. En fútbol la valoración siempre debe ser del equipo. Cuando los entrenadores están en esa situación es porque el equipo ha ganado un torneo. Yo me siento muy valorado porque tengo capacidad de decisión total y ése es el mayor respeto que se le puede dar a un entrenador.
Durante la final de la Nations League no sentí que jugaba contra España
P. ¿Cómo vivió, a nivel emocional, la final de la Nations contra España?
R. Ya sea a nivel de club o de selección, bloqueas mucho el adversario. El foco está en el aspecto táctico y en aquello en que podemos ayudar a nuestros jugadores. Te olvidas totalmente de lo emocional. Eso te lo da la experiencia. No sentí que jugaba contra España. Sólo después, cuando miras hacia atrás, ves que la selección a la que nos enfrentamos era la del país donde nací.
P. ¿Cuál fue la clave para derrotar a España?
R. España es un equipo que te exige mucho porque hay que defenderle en dos ámbitos muy diferentes: no le puedes dejar el fútbol de construcción y, además, tienes que defender el ataque rápido al espacio con Lamine y Nico. Debíamos estar al máximo. Jugamos cara a cara y fuimos nosotros mismos. Lo que probablemente nos dio la victoria es que, de inicio a fin, crecimos mucho y llegamos muy fuertes a la prórroga. La entrada de Diogo Jota, Leao, Rúben Neves... nos ayudó mucho.
P. Siempre hay 'runrún' con Cristiano Ronaldo. ¿Por qué, a punto de cumplir 41 años, sigue siendo indiscutible en Portugal?
R. La actitud. Hay tres pilares que nosotros analizamos constantemente: el talento, la experiencia y la actitud que puede traer a la Seleçao. Esa exigencia máxima que tiene consigo mismo para estar presente y ayudar es lo que le permite al capitán de la selección estar siempre en la lista de convocados.
Esa hambre de ser el mejor se transmite en el campo. Es contagiosa. 25 goles en 30 partidos jugando de '9' demuestra que lo que hace en el campo genera mucho para la selección.
P. Es curioso porque CR7 nunca había tenido una media goleadora tan alta con otros seleccionadores.
R. El porcentaje del que hablas tiene mucho que ver con su cambio de posición. Estamos hablando un jugador que empieza siendo un extremo muy habilidoso y ahora es más un jugador de referencia dentro del área. Nosotros sí que lo vemos: Cristiano condiciona al rival. Cuando está en el campo se abre otro espacio porque hay dos jugadores que van a estar pendientes de su marca.
P. Ronaldo acumula ya 955 goles. ¿Llegará a los 1.000?
R. Está en un momento de su carrera muy bueno. Y lo ha conseguido porque vive el día a día. Él, cuando habla de sus metas, se aleja mucho del largo plazo: de llegar a 1.000, de jugar un número de partidos... Su secreto es ser el mejor hoy y disfrutar del día a día. Entonces el número va a ser una consecuencia del día que decida terminar. No creo que sea un objetivo.
P. Ha sido un año exitoso en lo deportivo... pero marcado por una gran tragedia. ¿Cómo les ha afectado el fallecimiento de Diogo Jota?
R. Fue una tragedia a nivel humano, de sociedad, que trasciende el deporte. Se gestiona con naturalidad, respetando que todos tenemos que pasar el duelo de una forma diferente. En nuestro caso, el vestuario lo gestionó con un sentido de responsabilidad. Diogo era una fuente de positivismo, siempre preparado para luchar. Y un virtuoso: aportaba intensidad, versatilidad, tenía gol... Era un jugador que no se puede sustituir con nadie.
Ganamos juntos la Nations y todos sabíamos que su sueño era ganar el Mundial. Eso lo hemos tenido que acoger. Nos ha dejado esa idea de que en la vida hay que disfrutar al máximo y vivir el presente. Ese mensaje es muy fuerte y ha habido muchas señales ya: en el primer partido en Armenia marcamos en el minuto 21, se hace otro minuto de aplausos en el 21 y marca Hungría... Queríamos retirar su dorsal, pero Rúben Neves, su amigo más cercano, lo coge a petición de la familia y, después de 60 internacionalidades, marca su primer gol.
A Diogo lo llevamos como una fuerza más. Es aquella luz que te hace recordar que tenemos que dar todo y disfrutar porque hay cosas que no podemos controlar.
P. ¿Cómo era la persona?
R. Era muy cercano y siempre tenía esa inquietud para conectar con la comunidad. Tenía su escuela de fútbol en su pueblo. Fue uno de los grandes embajadores de los eSports de fútbol. Dentro del vestuario era muy humano. Tenía contacto con todos. Lo adoraban.
Se hacía querer, pero para él el fútbol era muy simple: había que darlo todo y creer siempre que se podía llegar al sueño más imposible. Su carrera lo demuestra: el Oporto, ir al Atlético y no jugar, convertirse en leyenda del Wolverhampton, ir al Liverpool y ser, probablemente, el único jugador que podía abrirse un hueco entre Salah, Mané y Firmino... Tenía esa capacidad de hacer factible lo imposible.
P. Sigamos con nombres propios. Luis Enrique dijo de Vitinha: 'Esto no es mi táctica, esto es la PlayStation'. ¿Cómo lo definiría usted?
R. Es capaz de ejecutar lo que los entrenadores pensamos en cualquier momento. Tiene capacidad técnica para anticiparse a lo que pasa en el partido. Su lectura del juego y control del balón es difícil de encontrar. Me uniría a esas palabras de Luis Enrique.
P. ¿Es Nuno Mendes el mejor '3' que ha visto?
R. Es el que tiene mayor registro. Cuando hablamos de un lateral izquierdo esperamos que sea rápido, recupere, defienda uno contra uno, vaya bien por alto... Nuno puede jugar por fuera o por dentro, puede estar más de 10 que de lateral, sabe llegar al área, puede actuar de tercer central... Yo no he visto un lateral izquierdo que sea tan bueno en tantos registros diferentes.
Diogo Jota era un jugador que no se puede sustituir con nadie