Entrevista a Roberto Martínez: "Sería fantástico jugar otra final contra España" | Calendario de Adviento de decoratingmart.com

"Sería fantástico jugar otra final contra España"

R. Martínez:

"Sería fantástico jugar otra final contra España"

Roberto Martínez Montoliu (Balaguer, 1973) recibe a MARCA con la Nations League de fondo... pero con la misma afabilidad que en nuestro primer encuentro en Wigan, hace ya 16 años. Obró un milagro conquistando la FA Cup con los 'Latics', se colgó el bronce en Rusia 2018 con Bélgica y ahora confía en bañar en oro a la generación de Cristiano.

"No tiene el prestigio de una Eurocopa o un Mundial, pero le doy muchísimo valor a ganar la Nations League"

Alberto Rubio
por Alberto Rubio

PREGUNTA. A su llegada afirmó que entendía que un seleccionador extranjero pudiera ser visto como un aspecto negativo por los adeptos. ¿Cómo se siente?

RESPUESTA. Es curioso. Sólo había habido dos seleccionadores extranjeros y los dos de habla portuguesa, brasileños, pero yo me he sentido siempre muy bien acogido, con mucho cariño. No sólo como seleccionador. En el día a día, con mi familia, nos encontramos en casa.

Entendía que pudieran existir dudas: ¿por qué necesitamos un entrenador extranjero cuando los portugueses son de los más cotizados? Por eso mi propuesta fue aprender el idioma lo antes posible. Si yo fuese aficionado, me gustaría que el seleccionador hablase portugués.

P. Miremos hacia atrás. A usted le gusta dejar siempre un legado. ¿Qué balance hace de estos tres años?

R. Es una buena reflexión. Me gusta trabajar siempre con la idea de tomar decisiones válidas para los próximos 20 años. Es una responsabilidad que tenemos. Hemos jugado 36 partidos y hemos conseguido un equilibrio muy bueno y una gran consistencia.

A nivel de selecciones tienes tres días para preparar un partido. No tiene sentido cambiar los 23 jugadores en cada lista porque se pierden los conceptos. Hemos mantenido el compromiso de jugadores con muchísima experiencia que adoran estar en la selección: Bruno Fernandes, Bernardo Silva, Rúben Neves, Rúben Dias, Cristiano Ronaldo...

Además, hemos podido abrir el camino a nuevos talentos que han llegado para ganar partidos: Vitinha, Joao Neves, Chico Conceiçao, Pedro Neto, Renato Veiga... El fútbol de formación en Portugal es increíble y constituye un ejemplo para otros países. A mí siempre me gusta destacarlo. Con 11 millones de habitantes consigue todos los años tener 3-4 jugadores de altísimo nivel.

P. Portugal quedó encuadrada en el Grupo K con Colombia, Uzbekistán y el ganador del 'playoff' entre Congo, Jamaica y Nueva Caledonia. ¿Qué cuerpo le dejó el sorteo del Mundial?

R. He aprendido que los sorteos deben dejarte con respeto hacia el adversario... pero ninguna emoción. Los equipos que llegan al Mundial no son los que realmente se disputan el torneo, se van haciendo. Lo que sí que nos dejó muy satisfechos es lo que nos permite a nivel de preparación. Al jugar el primer partido el 17 de junio podemos ajustar muy bien los tiempos desde la final de la Champions (30 de mayo) para trabajar al jugador de una forma más individual.

P. ¿Le gusta el Mundial de 48 selecciones?

R. A mí me encanta. El Mundial es para todo el mundo y que los aficionados y los jugadores puedan tener la opción de llegar al Mundial debería ser más fácil. Lo que no me gusta es el formato. Hay muchos partidos y se debería dar importancia a todos ellos.

Por eso me gustaría que los líderes de grupo, como sucede en la Champions, avanzasen automáticamente una ronda. Así evitaríamos situaciones en las que el tercer partido de la fase de grupos se convierte en una oportunidad para ver dónde el camino es más apetecible a nivel de logística o adversarios. Creo que eso no va con el espíritu del fútbol, que sería ganar todos los partidos.

Entendía que a mi llegada pudieran existir dudas: ¿por qué necesitamos un entrenador extranjero cuando los técnicos portugueses son de los más cotizados?

P. Va a desbancar a Del Bosque como el entrenador español con más presencias en Mundiales (3). ¿Qué siente?

R. Hay veces que veo estadísticas así, miro hacia atrás... y la verdad que es muy bonito. Me siento muy orgulloso porque no es fácil. Necesitas adaptarte y ser muy curioso. Quiero utilizar esa experiencia al máximo porque estamos ante un Mundial muy complejo que te empuja a límites que están por encima de la estrategia.

P. Portugal lo ha ganado (casi) todo en todas las categorías. A nivel absoluto tiene una Euro y dos Nations League. ¿Siente que ha llegado el momento de saldar esa deuda histórica ganando el Mundial?

R. Es verdad. Aquí es donde se ve la diferencia entre ser favorito y candidato. Yo pienso que sólo aquellos que previamente han ganado un Mundial pueden ser favoritos. A nivel psicológico, saber que una generación anterior ha ganado ese torneo te da una fuerza especial, pero, aun así, tengo una confianza increíble en este grupo de jugadores por la manera en que viven la selección.

La referencia de Eusébio, que acabaron terceros en el Mundial'66, es lo más bonito que pueden tener. Es un estímulo y el grupo está preparado para un desafío así, aunque sabemos la dificultad que entraña.

P. Si Portugal es 'sólo' candidata... ¿quiénes son las favoritas?

R. Las que ya saben lo que es ganar un Mundial y llegan en buen momento.

P. ¿No ve a ninguna selección por delante?

R. Ahora te podría decir que veo selecciones que llegan muy bien, como España. Alemania también llega preparada por lo que le pasó en casa en la Nations... Además, es la única selección europea que ha ganado un Mundial en América (Brasil'14). Francia, en mi opinión, está hecha para grandes torneos y también, por proximidad, Brasil y Argentina.

P. ¿Cómo ve a España?

R. Muy bien. Después de ganar la Eurocopa, más allá del aspecto técnico-táctico, que está siempre al mejor nivel, se ha creado un gran ambiente que protege al futbolista, en el que el jugador disfruta y que está repleto de soluciones. De la Fuente se merece todo el crédito en este sentido. Puedes ver a España tener menos posesión y ganar, pero también sabe dominar, contragolpear... Y eso viene del ambiente sano y de competitividad que se ha creado en la selección y que le permite ser muy consistente en todos los partidos que disputa.

Veo a España muy bien. Sabe dominar la posesión, contragolpear...

P. ¿Firmaría una final del Mundial contra España?

R. Jugar ocho partidos sería un éxito. Todas las selecciones europeas tenemos un hándicap mayor y no se habla mucho de ello: tres países, adaptarnos a la logística, a la altitud, al clima... Venimos de un Mundial (Qatar 2022) que fue lo opuesto: mismo lugar de concentración, jugado a mitad de temporada...

P. Insisto: ¿le gustaría una final contra España?

R. Me encantaría jugar una final. A nivel emocional hay que respetar muchísimo nuestros orígenes, pero a nivel profesional el trabajo siempre está centrado en lo que podemos lograr. Si podemos disputar otra final, como hicimos en la Nations, sería fantástico. Sabemos que España va a llegar lejos y jugar una final sería una muestra de un trabajo muy bien hecho.

P. Llegó a encadenar 42 partidos sin perder en fase de clasificación entre Portugal y Bélgica. ¿Cómo se consigue eso?

R. Es curioso. Yo tuve mucha dificultad para adaptarme al trabajo de seleccionador. Venía de siete temporadas muy exigentes en la Premier, donde el entrenador mira siempre al próximo partido. Como seleccionador es al revés. El periodo de partidos es más intenso que en un club, pero luego hay un espacio de reflexión, de poder mirar hacia atrás y validar el trabajo. Por eso me marqué una exigencia constante en todos los partidos. Y es ahí donde yo creo que conseguimos eso, que no es fácil. Son casi cinco clasificatorios seguidos entre Euros y Mundiales.

P. Tiene el mejor porcentaje de victorias (69,4%) en la historia de Portugal. ¿Cuál es la mayor fortaleza de su 'Seleçao'?

R. La flexibilidad táctica. Intentar diferentes aspectos tácticos es fácil, pero ejecutarlos bien es muy difícil. Eso tiene que ver con la educación del futbolista portugués: son competitivos y les encanta la información táctica. Esa mezcla te permite usar distintas formas de jugar en función de lo que se necesita.

P. En Bélgica tuvo a Hazard, De Bruyne, Courtois y Lukaku. En Portugal tiene a Cristiano, Vitinha, Bruno, Bernardo Silva... ¿Siente que tiene entre manos a la generación de oro del fútbol portugués?

R. La mejor generación del fútbol portugués es la del 66. Cuando hablamos de premiar a una generación debe ser un grupo que logre un título, un aspecto que les diferencie. Tenemos futbolistas excepcionales con una competitividad tremenda. El desafío es ése. Este vestuario se merece ser la mejor generación de siempre, pero eso no se da. Eso se tiene que ganar en el campo.

Este vestuario se merece ser la mejor generación portuguesa de siempre, pero eso no se da, se tiene que ganar en el campo

"El hambre de ser el mejor de Cristiano es contagiosa, se transmite en el campo"

P. Vienen de ganar la Nations ¿Qué valor le da?

R. Muchísimo. La Liga de Naciones se ha ido mejorando hasta llegar a un punto en que se ha convertido en el torneo de selecciones con mayor número de partidos (10). Además, se juega a lo largo de 10 meses, lo que implica exigencia y consistencia.

En la final four, Portugal ganó a Alemania en Alemania 25 años después y luego se enfrentó a España, la campeona de Europa, por primera vez en una final. Partidos más difíciles no los hay. No tiene el prestigio de un Europeo ni de un Mundial, pero el grado de dificultad es muy alto.

P. Ganó la FA Cup con el Wigan, se colgó el bronce con Bélgica en Rusia 2018 y ha conquistado la Nations con Portugal. ¿Cómo ordenaría sus éxitos?

R. No hay orden. Todos vienen de lo mismo: mucho trabajo, crear ambientes de alto rendimiento... Es como pedir que elijas entre tus hijos: son diferentes, pero todos son especiales y tienen su propio sentido.

P. "Esta generación se lo merecía y, principalmente, el míster. Lo que le hicieron no es justo. Aunque yo no estuviera aquí, es el entrenador ideal para dirigir a la selección". ¿Qué siente uno al escuchar esto de Cristiano Ronaldo?

R. Es un mensaje muy fuerte, de liderazgo. Hay que poner las palabras en contexto. Yo llego a la Federación con un presidente que cumple el mandato máximo (12 años) y entra un nuevo presidente. Ahí hubo un periodo de muchos nombres, de cambios, y el vestuario reaccionó dándolo todo en el campo. Fue un punto importante, que te agrada mucho, y que demuestra el liderazgo y la experiencia de cómo el capitán sabe guiar al equipo.

P. ¿Siente que la conquista de la Nations cambió su destino en Portugal?

R. No. El seleccionador está aquí para ganar partidos, para crear legado y eso no cambia. El objetivo cuando vine a Portugal era tener un proceso para preparar un objetivo mayor, que era el Mundial, y ahora queda el último paso. Los números están ahí. La selección ha dado un nivel muy bueno y eso es lo que lo que se le debe exigir a un seleccionador. No creo que cambie para nada el ganar.

P. Estaba nominado al 'The Best'. ¿Le valoran más fuera que en España?

R. En fútbol la valoración siempre debe ser del equipo. Cuando los entrenadores están en esa situación es porque el equipo ha ganado un torneo. Yo me siento muy valorado porque tengo capacidad de decisión total y ése es el mayor respeto que se le puede dar a un entrenador.

Durante la final de la Nations League no sentí que jugaba contra España

P. ¿Cómo vivió, a nivel emocional, la final de la Nations contra España?

R. Ya sea a nivel de club o de selección, bloqueas mucho el adversario. El foco está en el aspecto táctico y en aquello en que podemos ayudar a nuestros jugadores. Te olvidas totalmente de lo emocional. Eso te lo da la experiencia. No sentí que jugaba contra España. Sólo después, cuando miras hacia atrás, ves que la selección a la que nos enfrentamos era la del país donde nací.

P. ¿Cuál fue la clave para derrotar a España?

R. España es un equipo que te exige mucho porque hay que defenderle en dos ámbitos muy diferentes: no le puedes dejar el fútbol de construcción y, además, tienes que defender el ataque rápido al espacio con Lamine y Nico. Debíamos estar al máximo. Jugamos cara a cara y fuimos nosotros mismos. Lo que probablemente nos dio la victoria es que, de inicio a fin, crecimos mucho y llegamos muy fuertes a la prórroga. La entrada de Diogo Jota, Leao, Rúben Neves... nos ayudó mucho.

P. Siempre hay 'runrún' con Cristiano Ronaldo. ¿Por qué, a punto de cumplir 41 años, sigue siendo indiscutible en Portugal?

R. La actitud. Hay tres pilares que nosotros analizamos constantemente: el talento, la experiencia y la actitud que puede traer a la Seleçao. Esa exigencia máxima que tiene consigo mismo para estar presente y ayudar es lo que le permite al capitán de la selección estar siempre en la lista de convocados.

Esa hambre de ser el mejor se transmite en el campo. Es contagiosa. 25 goles en 30 partidos jugando de '9' demuestra que lo que hace en el campo genera mucho para la selección.

P. Es curioso porque CR7 nunca había tenido una media goleadora tan alta con otros seleccionadores.

R. El porcentaje del que hablas tiene mucho que ver con su cambio de posición. Estamos hablando un jugador que empieza siendo un extremo muy habilidoso y ahora es más un jugador de referencia dentro del área. Nosotros sí que lo vemos: Cristiano condiciona al rival. Cuando está en el campo se abre otro espacio porque hay dos jugadores que van a estar pendientes de su marca.

P. Ronaldo acumula ya 955 goles. ¿Llegará a los 1.000?

R. Está en un momento de su carrera muy bueno. Y lo ha conseguido porque vive el día a día. Él, cuando habla de sus metas, se aleja mucho del largo plazo: de llegar a 1.000, de jugar un número de partidos... Su secreto es ser el mejor hoy y disfrutar del día a día. Entonces el número va a ser una consecuencia del día que decida terminar. No creo que sea un objetivo.

P. Ha sido un año exitoso en lo deportivo... pero marcado por una gran tragedia. ¿Cómo les ha afectado el fallecimiento de Diogo Jota?

R. Fue una tragedia a nivel humano, de sociedad, que trasciende el deporte. Se gestiona con naturalidad, respetando que todos tenemos que pasar el duelo de una forma diferente. En nuestro caso, el vestuario lo gestionó con un sentido de responsabilidad. Diogo era una fuente de positivismo, siempre preparado para luchar. Y un virtuoso: aportaba intensidad, versatilidad, tenía gol... Era un jugador que no se puede sustituir con nadie.

Ganamos juntos la Nations y todos sabíamos que su sueño era ganar el Mundial. Eso lo hemos tenido que acoger. Nos ha dejado esa idea de que en la vida hay que disfrutar al máximo y vivir el presente. Ese mensaje es muy fuerte y ha habido muchas señales ya: en el primer partido en Armenia marcamos en el minuto 21, se hace otro minuto de aplausos en el 21 y marca Hungría... Queríamos retirar su dorsal, pero Rúben Neves, su amigo más cercano, lo coge a petición de la familia y, después de 60 internacionalidades, marca su primer gol.

A Diogo lo llevamos como una fuerza más. Es aquella luz que te hace recordar que tenemos que dar todo y disfrutar porque hay cosas que no podemos controlar.

P. ¿Cómo era la persona?

R. Era muy cercano y siempre tenía esa inquietud para conectar con la comunidad. Tenía su escuela de fútbol en su pueblo. Fue uno de los grandes embajadores de los eSports de fútbol. Dentro del vestuario era muy humano. Tenía contacto con todos. Lo adoraban.

Se hacía querer, pero para él el fútbol era muy simple: había que darlo todo y creer siempre que se podía llegar al sueño más imposible. Su carrera lo demuestra: el Oporto, ir al Atlético y no jugar, convertirse en leyenda del Wolverhampton, ir al Liverpool y ser, probablemente, el único jugador que podía abrirse un hueco entre Salah, Mané y Firmino... Tenía esa capacidad de hacer factible lo imposible.

P. Sigamos con nombres propios. Luis Enrique dijo de Vitinha: 'Esto no es mi táctica, esto es la PlayStation'. ¿Cómo lo definiría usted?

R. Es capaz de ejecutar lo que los entrenadores pensamos en cualquier momento. Tiene capacidad técnica para anticiparse a lo que pasa en el partido. Su lectura del juego y control del balón es difícil de encontrar. Me uniría a esas palabras de Luis Enrique.

P. ¿Es Nuno Mendes el mejor '3' que ha visto?

R. Es el que tiene mayor registro. Cuando hablamos de un lateral izquierdo esperamos que sea rápido, recupere, defienda uno contra uno, vaya bien por alto... Nuno puede jugar por fuera o por dentro, puede estar más de 10 que de lateral, sabe llegar al área, puede actuar de tercer central... Yo no he visto un lateral izquierdo que sea tan bueno en tantos registros diferentes.

Diogo Jota era un jugador que no se puede sustituir con nadie

"El sueño de Diogo Jota era ganar el Mundial y ha habido muchas señales ya"

P. "Me formé en el fútbol español, pero nunca he estado". Cuanto más pasan los años, ¿se ve más cerca o más lejos de España?

R. Nunca lo planeo. Si me dices hoy, lo veo muy lejos, pero no soy una persona de decir: 'Me gustaría en 2-3 años...'. Al revés. En el fútbol tienes que vivir el día a día y, a partir de aquí, ver dónde la curiosidad te lleva, pero sí, ahora mismo, me veo muy lejos de España.

P. Y dentro de esa curiosidad, ¿no le pica el 'gusanillo' de un día ser seleccionador español?

R. Soy una persona muy extraña en ese sentido. No me veo en ningún sitio que no sea la selección de Portugal. Ahora la inquietud que tenemos es la preparación para el Mundial.

Después, ya depende mucho del proyecto y de con quién trabajas porque yo creo mucho en las relaciones personales y en las personas que realmente creen en tu trabajo. Pero, insisto, hoy en día no me veo en ningún en ningún sitio más que en Portugal.

P. ¿Y no echa de menos el día a día de entrenar a un equipo?

R. No. Aprendí que son situaciones muy diferentes y se pueden disfrutar ambas. Yo invito a todos los entrenadores a trabajar en una selección porque te mejora mucho gracias a esa capacidad de mirar hacia atrás y poder analizar.

Ambos tienen exigencia única. A nivel de selección no hay segunda opción. Pierdes un partido, estás fuera y es el fracaso de una nación. Hay que vivir con ello. Es cierto que no pensaba que después de siete años en la Premier, con 42 años, no iba a ir tan joven a una selección y muchísimo menos esperaba que iba a estar 10 años en el fútbol internacional.

P. Queda un poco lejos, pero no hay mejor embajador posible. ¿Cómo ve ese Mundial 2030 compartido por España, Portugal... y Marruecos?

R. Todos crecemos con nuestras memorias de los Mundiales. Mi primera imagen es Kempes marcando en la final del 78, pero después es Naranjito en el 82. Creo que 2030 va a significar lo mismo para muchísimos jóvenes en la Península Ibérica. Les va a dar un estímulo, una idea, un propósito... Ésa es la fuerza que tiene un Mundial en casa.

Además, a nivel de infraestructuras va a permitir mejorar muchos estadios y transmitir nuestra cultura futbolística.

En el fútbol tienes que vivir el día a día, pero, ahora mismo, me veo muy lejos de España

TEST

P. ¿Podría haber jugado Pepe el Mundial de seguir en activo?

R. Yo creo que sí.

P. Complete la frase. Que Hazard se retirara tan pronto es...

R. Lo que él decidió.

P. ¿Refleja el parcial 9-1 de la Champions la diferencia que existe entre LaLiga y la Premier?

R. Existen diferencias que, ahora mismo, ayudan mucho a la Premier.

P. ¿Qué veremos antes: a Cristiano ganando un Mundial, marcando su gol 1.000 o jugando con su hijo?

R. Con el corazón, espero que sea ganando el Mundial.

P. ¿Volverá Joao Félix a jugar en un grande de Europa?

R. Capacidad tiene.

P. ¿Veremos a Roberto Martínez entrenar en LaLiga?

R. Por qué no.

P. ¿Qué se siente más español, inglés, belga o portugués?

R. De todo. Soy una mezcla que acepta todo lo que ha aprendido.

P. ¿Qué hubiera sido de no dedicarse al fútbol?

R. Soy fisioterapeuta. Estaría en el ambiente médico de la recuperación. Me apasiona.

P. Pídale un deseo (deportivo) a los Reyes Magos.

R. Jugar la final del Mundial.

P. Y ganarla, ¿no?

R. Si la jugamos, la ganamos, seguro.

Redacción:
Alberto Rubio
Diseño / Maquetación
Emilio Alcalde - Raúl Escudero - MARCANIT
FOTOGRAFÍAS:
Ramón Navarro - MARCA
VÍDEO:
Ramón Navarro - MARCA