Cuestión de actitud
domingo, 23 marzo 2008, 21:41
Las preguntas afloran sin solución de continuidad en los círculos afines rojiblancos. La actuación del Atlético en Nervión, ¿fue realidad o el sueño de una noche de Semana Santa sevillana? ¿Flor de un partido o tendrá continuidad en Vila-Real y las otras ocho finales en pos de la Champions..?
¿Permitirá Javier Aguirre seguir disfrutando de la dupla Raúl García-Ignacio ‘Macho’ Camacho en la medular o se empeñará en tratar de encontrar las excelencias perdidas no se sabe dónde de Cleber Santana? Y el quid de la cuestión: ¿Por qué demonios los jugadores, del primero al último, muestran una actitud encomiable desde el saque inicial ante el Sevilla y no lo hacen así en todos y cada uno de los compromisos?
La actitud, como el valor en la mili, es algo que se presupone y, por descontado, no tiene nada que ver con la aptitud. Lo que puede cambiar una letra el significado de una palabra. Pero si ambas se conjugan, el resultado tiene que ser positivo a la fuerza. Futbolistas como Agüero, Forlán, Raúl García, Maxi o Simao están dotados de ambas cualidades. Al resto no le queda más remedio que paliar su falta de aptitud con las mayores dosis de actitud posible. No con cuentagotas, sino domingo tras domingo.
Al Atlético se le vio enchufado al partido de entrada. Tocando y recuperando. No dando un balón por perdido y enseñando las uñas a la que saltaba. Que también se deben conjugar ambas facetas. Tocó sufrir, algo innato tratándose del Atlético. Y que nadie se engañe, que el sistema fue el de siempre y la alineación, más o menos también. Con el chaval Camacho, claro.
La primera rampa exigente del Tourmalet particular que ha empezado a subir el Atlético se ha solventado con prestancia. Sin pájara. Imponiendo el ritmo. Con los gregarios y los líderes del equipo cumpliendo a la perfección con las exigencias del guión. La pendiente se empinará nuevamente el sábado. Hay que responder sí o sí.
¡Ah!, un guiño a un ex atlético. Arizmendi, selección.
