Se les va a echar de menos
jueves, 18 agosto 2011, 18:06
Pendiente del farragoso tema del lock out, de los partidos de preparación de la selección española y con un pie en la piscina y otro en la playa, no había tenido tiempo todavía para hablar del adiós de varios personajes, que han protagonizado algunas de las mejores historias de la NBA en los últimos años y que han optado por la retirada poniendo así punto y final a sus respectivas y excelentes (unas más que otras) carreras.
Sin duda, la ausencia más destacada de cara al próximo curso –se inicie cuando se inicie-, será la del todopoderoso Shaquille O’Neal (39 años).
La que viene será la primera temporada desde 1992 en la que el center nacido en Newark no sea de la partida.
Durante casi dos décadas, O’Neal nos ha dejado innumerables imágenes para el recuerdo, tanto dentro como fuera de la cancha.
Una auténtica fuerza de la naturaleza vestido de corto, capaz de destrozar canastas y de hundir la bola con varios rivales colgados a sus brazos, de enviar el balón a la quinta fila de espectadores tras un tapón, y un verdadero Showman cuando el balón no estaba en juego.
“The Big Aristótel
es”, uno de los mejores pívots en la historia de la NBA, decidió poner fin a su carrera con uno de los curriculums más impresionantes que uno recuerde, en el que sólo “canta” el que apenas una vez fuera nombrado mejor jugador de la temporada.
Por suerte, ha prometido seguir dando espectáculo una vez retirado, y lo podremos disfrutar como comentarista televisivo en cuanto la 2011/12 de el pistoletazo de salida.
No por edad, si no por un más doloroso motivo, La Gran Muralla china de los Rockets, Yao Ming (30), se ha visto obligado a tomar la difícil decisión de la retirada.
En este caso han sido las lesiones las que han forzado su adiós. Una grave de tobillo, sufrida en 2009, apenas le ha dejado participar en cinco partidos en los dos últimos años; y en vista que nadie garantizaba una recuperación total, Yao ha preferido dejar de sufrir.
Lejos quedan las dudas iniciales tras ser elegido con el nº1 del Draft de 2002 y las polémicas suscitadas con sus elecciones como pívot titular del Oeste, por obra y gracia de sus compatriotas. Con el paso de las temporadas, Ming demostró ser un pívot fantástico, con un juego de pies y un lanzamiento a media distancia más que notable, y gracias a ello, logró ser uno de los jugadores más carismáticos de la liga.
Entre frustrado y agotado, nada más se consumó la prematura eliminación de los San Antonio Spurs, Antonio McDyess (36) anunciaba la decisión de retirarse pese a tener todavía un año de contrato (no garantizado).
La carrera de Dyce ha estado marcada inexorablemente por una doble lesión de rodilla que le mantuvo en el dique seco durante casi tres años. Por este motivo tuvo que cambiar su estilo de juego, pasando de ser un poderoso ala-pívot en sus primeros años que gustaba del cuerpo a cuerpo, a un jugador mucho más estilista, inteligente y gran conocedor del juego en la recta final de su carrera. Tras 15 temporadas en activo, optará por el descanso a no ser que el poder de persuasión de Popovich le haga replantearse su decisión.
Es la segunda vez que anuncia su retirada, y ésta vez parece definitiva. Jason Williams (35) dejará la NBA huérfana
de su magia. “Chocolate Blanco” causó un impacto brutal cuando apareció en 1999 dirigiendo la nave de unos pujantes Kings y deja la liga tras doce años.
Para quién no viviera los primeros años de J-Will en la NBA, es de obligado cumplimiento buscar videos de este genial jugador vía youtube, ya que reconozco mi incapacidad para describir lo que era aquello. Con el paso del tiempo los entrenadores acabaron por matar al genio hasta hacer de Williams un base al uso, con lo que sus chispazos –desgraciadamente- eran cada vez más separados en el tiempo. Su carrera deja un anillo y miles de highlights inolvidables.
Pese a aparecer únicamente en 7 partidos la pasada campaña (Miami), y de no haber anunciado oficialmente su retirada, parece que los días de Jerry Stackhouse (36) en activo han llegado a su fin, al menos a lo que NBA respecta.
El que fuera catalogado como “nuevo Jordan” en su época en North Carolina deja la Mejor Liga del Mundo tras 16 temporadas en activo en las que demostró ser un anotador compulsivo (sobre todo en su etapa en los Pistons), pero sin haber llegado a cumplir las expectativas creadas sobre su persona, previas a su bautismo en profesionales. Aun así fue 2 veces All Star y formó en los Mavs finalistas en 2006.
Hay otros jugadores pendientes de una decisión respecto a lo que harán de cara a la próxima temporada, y con la sombra de la retirada muy presente. Juwan Howard, Tony Battie, Kurt Thomas, Peja Stojakovic, Theo Ratliff, Joe Smith o Jamaal Magloire están dando sus últimos coletazos y puede que su futuro dependa de lo que dure el cierre patronal.
Pero no sólo vamos a echar en falta a jugadores.
Dos de los más grandes entrenadores en la historia también iniciarán el próximo curso desde el retiro.
Con once títulos en el zurrón, Phil Jackson (65) ha decidido dar un paso al costado, y disfrutará de su tiempo libr
e a caballo entre su lujoso apartamento en Playa del Rey y su Montana natal.
Atrás deja un palmarés inigualable en 20 años de trabajo como entrenador jefe en la NBA, en los que ha sido capaz de crear dos dinastías (Bulls & Lakers), amén de conseguir el mejor porcentaje de victorias en la historia (70'4%), de ser el entrenador con más victorias en Playoff (229), el que más títulos de Conferencia ha logrado (13) y el que más anillos ha coleccionado. Para muchos el mejor entrenador de la historia. Últimamente se ha rumoreado la posibilidad que tomara las riendas de los Knicks, pero difícilmente lo hará hasta que el equipo de NYC no tenga suficiente capacidad para optar seriamente a lo máximo.
Otra ausencia notable será la del eterno Jerry Sloan (69), quién nos dejó todos helados el pasado febrero, anunciando su adiós tras 23 temporadas como dueño del banquillo de los Utah Jazz (récord total y absoluto en cualquier deporte profesional norteamericano).
Todo apunta a que fueron desavenencias con Deron Williams lo que colmaron la paciencia de un hombre con una peculiar manera de hacer las cosas y vivir el baloncesto. Primero de la mano de los inseparables Malone y Stockton y luego con D-Will y Boozer tomando el relevo de esos dos mitos, Sloan logró mantener siempre al equipo mormón entre los elegidos en el Oeste. El tercer entrenador con más victorias de la historia se retira, lamentablemente, sin un anillo y sin un solo premio el mejor entrenador del año. Salvo sorpresa, ya no lo logrará.
Así pues, cinco jugadores y dos técnicos, que han sido protagonistas destacados durante sus respectivas carreras, nos dicen adiós por distintos motivos.
Se les echará de menos.
Para ellos, la mayor de las suertes en su nueva vida.
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