El cara a cara entre Pedro Sánchez y Santiago Abascal en el Congreso de los Diputados ha derivado en un durísimo ataque del presidente del Gobierno hacia la gestión económica de VOX. Sánchez, que comenzó pidiendo silencio ante el revuelo en la cámara, no tardó en señalar el estado de ánimo del líder de la formación: "Yo no sé por qué se pone usted, señor Abascal, tan nervioso. Si no soy yo quien escupe, no es nadie de ningún grupo parlamentario, son sus compañeros".
"La gallina de los huevos de oro"
El líder del Ejecutivo utilizó las propias palabras de antiguos fundadores y cargos de confianza de VOX para cuestionar la transparencia del partido. En un tono tajante, Sánchez recordó que Chema Garrido, director de El Plural, que aseguraba en TVE que lleva "19 años estudiando a Vox" ha llegado a decir que Abascal está "convirtiendo a Vox en su plan de pensiones".
La ofensiva continuó al citar a Iván Espinosa de los Monteros, quien fuera portavoz de la formación, señalando que "hoy Vox es una organización opaca en lo que respecta a la financiación". Incluso recuperó las críticas de Javier Ortega Smith, quien Pedro Sánchez señaló diciendo que Abascal "quiere expulsar", y que ha definido al partido como "la gallina de los huevos de oro para usted".
Las cuentas de VOX bajo lupa y préstamos de Orbán
El presidente elevó la presión al entrar en el terreno de las cifras millonarias y las investigaciones judiciales que hay ahora mismo en marcha: "Tiene tres investigaciones abiertas en el Tribunal de Cuentas por financiación irregular", le echaba en cara el Presidente del Gobierno en su alegato.
Sánchez denunció que, a través de la Fundación Disenso, le investigaban porque se habrían desviado "2,5 millones de euros a su bolsillo". A estas acusaciones sumó el polémico préstamo de "9,2 millones de euros" concedido por el primer ministro húngaro, Viktor Orbán.
El dardo a "la España que madruga"
Para cerrar su intervención, Sánchez lanzó una pregunta sobre los sueldos que se perciben en el entorno de Abascal. Mencionó a un asesor que cobraría hasta "27.000 euros al mes, o 23.000", dudaba, pero ironizaba con lo sucedido: "Me da igual, ya me pierdo con esas cantidades". Unas palabras con las que atacaba el mayor lema del partido: "Esa es la España que trabaja y que madruga, señor Abascal. Porque si el asesor cobra 23.000 euros al mes, ¿cuánto cobra usted como asesorado?". Intervención que concluyó con una conclusión: "La salud que de verdad a usted le importa es la de su cuenta bancaria".


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