Tras más de 50 años desde la última misión tripulada a la Luna, la Artemis II se prepara para devolver a la humanidad al espacio profundo. Esta primera misión tripulada del programa Artemis de la NASA despegará desde el Kennedy Space Center en Florida, llevando a cuatro astronautas en un viaje de 10 días alrededor del satélite. Su objetivo: probar los sistemas de la nave Orion y del cohete SLS, sentando las bases para Artemis III, que planea un alunizaje en 2028.
La tripulación que hará historia: “Cada maniobra que hagamos aquí será clave para garantizar la seguridad de futuras misiones lunares”
Al mando estará Reid Wiseman, veterano astronauta y ex jefe de la Oficina de Astronautas de la NASA, acompañado por Christina Koch, recordista de la estancia más larga en el espacio de una mujer; Victor Glover, primer afroamericano en una misión larga en la ISS; y Jeremy Hansen, astronauta de la Agencia Espacial Canadiense.
“Cada maniobra que hagamos aquí será clave para garantizar la seguridad de futuras misiones lunares”, afirma Wiseman. La tripulación evaluará soporte vital, comunicaciones, navegación y pilotaje manual de Orion, además de contribuir a estudios sobre la fisiología humana en microgravedad y radiación.
Sobrevolando la Luna: Orion se acercará a unos 8.000 km de la superficie lunar
Durante el vuelo, Orion se acercará a unos 8.000 km de la superficie lunar, tomando fotografías y recolectando datos que prepararán Artemis III. Después de completar su trayectoria alrededor de la Luna, la nave emprenderá el viaje de regreso a la Tierra.
Al reingresar a la atmósfera, Orion descenderá a 40.000 km/h, desplegando primero paracaídas de frenado y luego los principales, para aterrizar finalmente en el océano Pacífico frente a San Diego, California. Este procedimiento combina precisión tecnológica con la experiencia humana, asegurando la seguridad de los astronautas y la integridad de los sistemas probados.
Un regreso con mirada al futuro: el primer paso hacia la colonización sostenible de la Luna
Artemis II es mucho más que un vuelo de prueba: marca el retorno del ser humano al espacio profundo y el primer paso hacia la colonización sostenible de la Luna. Cada órbita y cada maniobra son un ensayo para la exploración futura del sistema solar y, eventualmente, para misiones tripuladas a Marte. La NASA no solo vuelve a la Luna: prueba que la aventura humana en el espacio continúa más viva que nunca.


Comentarios