Ganar al número 1 del tenis mundial no es nada sencillo. El estadounidense Sebastian Korda lo logró hace 48 horas, contra todo pronóstico, en la tercera ronda del Miami Open. 6-3, 5-7 y 6-4 en un partido tras el que el murciano reconoció estar saturado. "No puedo más, me puedo ir a casa", reconoció.
Sin embargo, el triunfo de Korda fue una victoria 'envenenada' y que confirma una tónica que sigue repitiéndose en el último año: ganar a Carlos Alcaraz fuera de una final trae consigo una derrota posterior. En octavos de Miami, el español Martín Landaluce salió victorioso ante el norteamericano.
Semanas antes, en Indian Wells, fue Daniil Medvedev el que ganó a Carlos Alcaraz en semifinales... y en la final acabó siendo derrotado ante Janik Sinner. Una muestra más del desgaste tremendo que supone tumbar al que, a día de hoy, es líder del ránking ATP.
Sin embargo, esto viene de lejos. En 2025, concretamente en octubre, Carlos Alcaraz perdía con Cameron Norrie en su debut en el Paris Masters. El británico, sin embargo, no llegaría mucho más lejos y acabaría cayendo en la siguiente ronda ante Valentin Vacherot, número 25 del mundo.
Pero todo comenzó en Miami, justamente hace un año, cuando Carlos Alcaraz caía en su debut en el torneo estadounidense contra el veterano David Goffin. El belga logró la gesta en una de las pistas favoritas del español, pero acabaría perdiendo en su siguiente partido ante Nakashima.
Ahora que empieza la temporada de tierra, está por ver si esa 'maldición' que arrastra Carlitos sigue presente.

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