- Fórmula 1. Checo Pérez le gana la partida en la salida a su 'rival' Bottas
- Fórmula 1. Verstappen da las razones de su desagradable incidente con un periodista
En la vuelta 22 todo cambió en el Gran Premio de Japón. Lo que era una carrera sin los problemas de Australia con roturas tempraneras o las no-salidas de China viró con un choque de Oliver Bearman en la curva 13 de un Suzuka que ya no es el de antaño, pero sigue encontrando trampas en cada uno de sus más de 5.000 metros de duración. El británico chocó y la carrera saltó por los aires... en favor de Andrea Kimi Antonelli.
Bearman perdió su Haas en la curva 13 cuando rodaba en la parte baja del pelotón. Quiso atacar a Franco Colapinto y en una zona donde se frena poco, preparó la pasada. No tenía mucho sitio, se abrió al exterior y pisó la hierba. Esa fue su trampa. Perdió el coche por completo y con muchísima violencia acabó en la protección.
El piloto de Havering no tenía demasiado sitio y quizá fue optimista para un adelantamiento altamente complicado. Lo peor, aun así, fue bajarse muy dolorido del coche. No es una imagen del todo habitual en la F1 moderna, donde los accidentes con causas físicas han disminuido con el avance de la seguridad a marchas forzadas. Para Bearman, el balance fue de un golpe de 50G, golpe en la rodilla... y ninguna lesión grave.
La carrera salta por los aires
Más allá del choque de Bearman, el Gran Premio de Japón cambió radicalmente cuando el Haas accidentado obligó a sacar el Coche de Seguridad. Andrea Kimi Antonelli no había parado y aprovechó la situación para entrar en el box. En Suzuka el beneficio es total, y pasó de perseguir en el tercero a ser líder por delante de Oscar Piastri y su compañero George Russell. Un golpe a la carrera... y el Mundial.
No puede ser
Algo que Russell, líder del campeonato en Japón, expresó con vehemencia en la radio. "No puede ser", gritaba por su radio. "Es como en China, tenemos mucha mala suerte", añadía a su equipo. Pasó al tercero, su compañero al mando y Hamilton, desdibujado todo el Gran Premio, era cuarto a su estela. El siete veces campeón le rebasó en la resalida, peor si cabe para el 63 de Mercedes.

Comentarios