CRÓNICA
ANTONIO A. CASTILLO. Estambul
Kimi Raikkonen (McLaren) ganó el Gran Premio de Turquía, decimocuarta prueba del Mundial de Fórmula 1, por delante de Fernando Alonso y Juan Pablo Montoya. El piloto finlandés dominó de principio a fin la carrera, en la que también brilló con luz propia el español, que le 'birló' el segundo puesto a Montoya a dos vueltas del final. A falta de cinco pruebas, Alonso lidera el campeonato con 24 puntos de ventaja sobre Raikkonen.McLaren ganó, pero perdió. Cosas del deporte. Las 'flechas de plata' dominaron la carrera de forma contundente y volaron en pos de un doblete que esta vez ni siquiera Alonso parecía capaz de discutir. Pero a pocos kilómetros para el final apareció Monteiro, que golpeó a Montoya en el momento en que éste se disponía a doblarle por tercera vez. Es verdad que la maniobra del colombiano, que ya antes había dado muestras de agresividad al salir de boxes con la manguera de combustible conectada todavía al coche, fue apurada, pero lo cierto es que el 'trompo' fue inevitable.
Juan Pablo volvió a la pista sin perder puestos, pero con Alonso pegado a él y, lo que es peor, con su monoplaza dañado, como certificó al salirse nuevamente del asfalto en la temible curva 8. Fernando, esta vez sí, pudo superar al colombiano y llevarse un segundo lugar que supo a victoria, por cuanto sólo cede dos puntos a Raikkonen en la lucha por el título. Así las cosas, los que perdieron ganaron.
El primer líder fue... FisichellaLas estrategias de los equipos dieron pistas de por dónde iban los tiros. Alonso paró en boxes por primera vez en la vuelta 12, de las 58 de que constaba la carrera, demasiado pronto para alguien que aspira a la victoria. Esta circunstancia permitió a los dos McLaren escaparse con claridad en pos de un doblete -lo único que les vale hoy por hoy para discutirle el título de pilotos a Fernando- que se frustró con el doblaje de Monteiro y, sobre todo, con el tesón del asturiano, que no se conformó nunca con el tercer puesto y supo sacarle todo el partido a un Renault que, en Estambul, pareció lejos de los monoplazas grises.
Brilló Button
Otro piloto que brilló en Turquía fue Jenson Button, que
salió duodécimo y llegó quinto. El ritmo del británico,
en boca de todos por su pretensión de seguir en BAR la próxima
temporada pese a tener firmado un contrato con Williams, fue sorprendente,
de modo que cabe preguntarse qué habría ocurrido si hubiera
partido en posiciones más adelantadas. También fue meritoria
la actuación de los dos hombres de Red Bull, Coulthard y Klien,
que fueron séptimo y octavo.
En el lado negativo hay que mencionar la actuación del equipo Williams, cuyos monoplazas se retiraron tras sufrir dos pinchazos en la rueda trasera derecha, lo que hizo a muchos acordarse del fantasma de Indianápolis. Antes de tomar el camino de los boxes, Mark Webber chocó con Michael Schumacher. El piloto alemán volvió a la pista con muchas vueltas perdidas con el objetivo de no abrir la sesión de clasificación en Monza, la próxima cita del Mundial, pero quedó claro que el de Estambul no era el circuito de los Ferrari.
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