:: Así puntuamos el G.P. de Hungría ::
   
STEVE ALAN. ¿Y quien es éste? El ingeniero de pista de Raikkonen (lo fue de Piquet en su época) que decidió la paradita corta que le valió el triunfo al finlandés.
SCHUMACHER. De nuevo dio una lección de amor propio y de profesionalidad, para demostrar que no se le ha olvidado pilotar de un año a otro.
RAIKKONEN. Una carrera perfecta, ayudado por un coche que permite fallos durante el fin de semana y que está por encima del resto.
ALONSO. Tuvo que nadar a contracorriente tras la rotura del alerón, pero aguantó con un coche desarmado para salvar la calificación de Turquía.
BRIDGESTONE. Habrá que ver si lo confirman en las próximas carreras, pero la mejoría en calificación y carrera es muy evidente.
HEIDFELD. Otra carrera por delante de Webber, que llegaba como el gallito de Williams y al que el alemán le tiene completamente amargado.
RALF. Posiblemente tuvo incidencia en el toque de Fernando, aunque luego completó una buena carrera e hizo su primer podio con Toyota.
TRULLI. Su gran calificación del sábado no fue refrendada en la carrera. Ralf le superó partiendo dos puestos por detrás.
FISICHELLA. Él no tuvo accidente, pero se vio incapaz de remontar un solo puesto. Salió noveno y acabó igual, pese a que dos coches de delante se borraron.
VILLENEUVE. Fue el que se estampó con Klien en la primera curva. No es que se le pueda dar toda la responsabilidad, pero está más perdido que un pulpo en un garaje.
WEBBER. Otro repasito de Heidfeld que le está ganando la partida siempre. Es ya el gran perdedor de esta temporada.