MARCO A. CANSECO. Budapest
Budapest ha recibido a la Fórmula 1 con unas condiciones de calor
extremo, por encima incluso de la canícula habitual de anteriores
temporadas. Quizá el traslado de la prueba de finales de agosto a
finales de julio ha podido provocar esta vuelta de tuerca. Ayer, las escenas
en el paddock eran similares a las de Malasia. La alta humedad
que siempre reina en la zona incrementaba la transpiración de los
transeúntes a niveles tropicales, lo que unido a una temperatura
de 37 grados, le otorgaba a cualquier porción de sombra la categoría
de bien de primera necesidad. A alguno nos dio la tentación de volver
a intentar freír el huevo en el asfalto, como en Sepang.
Fernando Alonso dio a pie la vuelta de reconocimiento a Hungaroring. Eran
las 11 de la mañana, pero Fernando regresó hecho una sopa
y se fue directamente a la ducha. Éste inconveniente, sin embargo,
en lugar de contrariarle le satisface al español, sabedor de que
es el ambiente en el que su R25 ofrece sus mejores rendimientos. Me
ha ido muy bien en circuitos con mucho calor, como Malasia y Bahrein, este
año y contaremos con una gran refrigeración en el coche además,
lo que puede ser un problema para los demás equipos, y ojalá
no lo sea para nosotros.
Mejoras sustanciales
La expectativa de Fernando no sólo se basa en su apreciación
subjetiva. Las famosas branquias que caracterizan la cobertura del motor
del Renault, aparte de darle esa fantástica apariencia de un objeto
casi orgánico y vivo, aporta mejoras sustanciales en la pista. En
la telemetría se comprueba que la variación del reglaje para
frío (como en Alemania) al de calor (que se instalará aquí)
le reportan al monoplaza una rebaja de hasta tres décimas de segundo
en cada vuelta. Esas branquias, llevan por su parte interna unas coberturas
que se quitan o ponen dependiendo de las necesidades de refrigeración
del motor. En Hungría estarán completamente abiertas y ninguno
de los rivales cuenta con unos pulmones como esos. Quizás otra ventaja
para la fiabilidad que están demostrando en 2005 al evitar los sobrecalentamientos.
Igualado con McLaren
Por ello Alonso está casi convencido de que. McLaren no va
a tener tantas facilidades como en los demás. Es un circuito muy
lento, que precisa mucha tracción y mucha frenada y son dos características
que quizás tiene más nuestro coche, pero bueno, ellos han
sido tres o cuatro décimas más rápidos que nosotros
últimamente en todos los circuitos, y quizás aquí se
las recuperamos y esté muy igualada la cosa.
En cuanto a cómo afecta a los pilotos, la cosa cambia un poco. Va
a ser, no un problema, pero sí que va a ser una carrera mucho más
física de lo que estamos acostumbrados en las últimas, más
parecida a Malasia, no hay tiempo para respirar en este circuito, sólo
está la recta en la que puedes descansar, respirar un par de veces,
y luego mantener toda la respiración durante un minuto porque no
hay descanso para nada entre curva y curva, por tanto va a ser bastante
físico todas las vueltas, 67 creo que son.