MARCO A. CANSECO. Budapest
Fernando Alonso cumple hoy 24 años en el momento más dulce
de su carrera deportiva, con el Mundial de Fórmula 1 casi en el bolsillo,
con los rivales empezando a agachar la cabeza y con el reconocimiento general
de la Fórmula1, aunque cierto grupo duro de este mundillo, encabezado
por la Prensa británica quiera enturbiar su extraordinario campeonato
con el disfraz de la suerte. Si echaran un vistazo a lo que los mejores
campeones de todos los tiempos habían cosechado en el día
que cumplieron la edad de Alonso, comprobarían que nadie le ha precedido
antes y que el español transita por un territorio inexplorado.
Hay que comenzar por Juan Manuel Fangio, el primer mito de este deporte
y sólo superado por Michael Schumacher. Cuando era como Alonso, Fangio
trabajaba como mecánico en un taller de Studebaker en Balcarce, su
cuidad natal. Un año después (1936) debutó en una carrera
aficionada de Turismos de Carretera en Benito Juarez, a Bordo de un Ford
A 29. Su primer Mundial de F-1 no le llegó hasta los 40 años.
Jim Clark, el 'escocés volador' fue considerado como uno de los pilotos
más precoces de su época y llegó de manera fulgurante
y con poca experiencia a la máxima competición. El día
que cumplió los 24 aún le faltaban tres meses para lograr
sus dos primeros puntos el Spa en 1960.
Por orden le llega el turno a Jackie Stewart, el gran dominador de la década
de los 60. Con 24 años (1963) realizó su primera prueba a
bordo de un Fórmula 1, oportunidad que le dio Ken Tyrrel. En aquella
asombrosa sesión, rebajó los tiempos de Bruce McLaren, que
ya era un piloto asentado en la elite y que se picó como en una carrera
con el inexperto Stewart. Pero éste aún debió esperar
año y medio para debutar en el G.P. de Sudáfrica a bordo de
un BRM.
Emerson Fittipaldi, un apellido que en España está más
dentro del costumbrismo que del hecho real deportivo y que la RAE incluirá
dentro de poco como definición de persona que conduce muy rápido,
es el que más se acerca a Alonso en precocidad. Cuando alcanzó
los 24 (1970) ya había completado seis carreras en la Fórmula
1 y ya había saboreado en la quinta su primera victoria en el Gran
Premio de Estados Unidos. Un año y ocho meses después (1972)
se proclamó campeón del mundo con 25 años y ocho meses
y que hasta que Fernando lo bata en breve aún permanece como el más
joven de la historia.
Lauda, contra la voluntad de su padre
Niki Lauda es el siguiente. Nacido en una acaudalada familia austriaca,
su padre se opuso desde el principio a que corriera en coches y a menudo
utilizaba su influencia para reventarla a su hijo el apoyo de posibles patrocinadores.
Cuando vio que no tenía marcha atrás, le compró una
plaza en la F-1. Pero con 24 justos (1973) aún le restaban seis meses
para correr en Austria su primer gran premio. Con 26 fue campeón
por primera vez en su segunda temporada en Ferrari.
Alain Prost, hijo de un artesano que fabricaba muebles de cocina en Lorette,
tampoco había debutado en la F-1 cuando cumplió los 24 (1979).
Aún le quedaba un año para sentarse en una carrera en el McLaren.
Su primera victoria le llegó a los 26 con Renault en Dijon (Francia).
Ayrton Senna, el considerado más genial piloto que ha dado la historia,
estaba inmerso en el fin de semana de su debut en el circo.
Fue el jueves del Gran Premio de Brasil de 1984, su bautismo a bordo de
un Toleman. Senna, hijo de una familia pudiente de Sao Paulo, había
visto costeada toda su carrera en Gran Bretaña, donde triunfó
en todas las categorías inferiores, aunque siempre le dolió
el no haber sido campeón del mundo de karting como Alonso.
Llegando a los contemporáneos, Michael Schumacher debutó a
los 22 en Bélgica, y ganó su primera carrera a los 23, pero
a los 24 (1993), aún no tuvo opciones de optar al título,
que logró al año siguiente. En cuanto a esos tan loados por
los británicos en estos tiempos de alonsismo, Kimi Raikkonen, a su
edad (octubre de 2003), había ganado una carrera (por siete de Alonso)
en el año en el que perdió el Mundial por dos puntos con Schumi.