MIGUEL SANZ. Silverstone
Abrigado, con semblante triste y un pendiente cuadrado en la oreja
izquierda. Así atendió a los medios Fernando Alonso, que se
encuentra como en casa en este Gran Premio de Gran Bretaña. Fernando,
que vive en Oxford, a unos 40 kilómetros del circuito, tiene estos
días una sensación muy agradable, la de poder dormir
en tu propia casa antes de ir al circuito. Te ayuda a estar algo más
relajado, dijo ayer. Vengo de ganar donde debía, en Francia,
y ahora le toca a McLaren atacar, comentó el español
a varias televisiones, justificando que pueda tomarse una carrera a
la defensiva porque no tengo nada que perder. Estoy en una buena
posición en el Mundial y si no obtengo un buen resultado no supondría
el fin de mis opciones en el campeonato. Quedan muchas carreras por delante.
El líder del Mundial arrojó un poco de luz sobre el difícil
desafío del Gran Premio de Gran Bretaña. Va a ser un
fin de semana duro para nosotros y vamos a sufrir porque éste no
es el circuito ideal para nosotros. Algunos de nuestros puntos fuertes son
la estabilidad de los frenos y la tracción en las curvas lentas,
pero éste no es un circuito para ello. De las nueve carreras que
quedan esperemos estar a la altura de McLaren en 4 ó 5, explicó
el asturiano, quien, sin embargo, confía en que las cosas puedan
cambiar. Tenemos algunas ideas... y ya veremos; es verdad que en los
test que hemos hecho aquí nos han superado no sólo McLaren
sino Toyota, BAR... muchos, pero parece que no hacemos buenos tiempos en
los test y luego sí que rendimos en las calificaciones y en las carreras.
Quizás se debe a que nosotros probamos con más combustible
y, por lo tanto, con más peso que los demás, así que
ya se verá, afirmó.
Fernando puso como ejemplo Imola (Italia), escenario del Gran Premio de
San Marino, tampoco era un circuito ideal para él, y
al final fue él quien ganó una carrera que el finlandés
Kimi Raikkonen (McLaren Mercedes) no pudo acabar tras salir desde la pole.
Hasta la lluvia o las condiciones variables podrían venirnos
bien, pero tanto como para rezar que llueva, pues no. Esta carrera no es
vital para mí, explicó antes de señalar que a
ver si nos sonríe algo la suerte.