CRÓNICA
ANTONIO A. CASTILLO. Madrid
MFernando Alonso (Renault) dominó el Gran Premio de Francia, décima prueba del Mundial de Fórmula 1, de principio a fin, por delante de Kimi Raikkonen y Michael Schumacher. Es la quinta victoria que consigue esta temporada el piloto español, que cuenta ahora con 24 puntos de ventaja sobre el finlandés, su gran rival en la lucha por el título.Fue una jornada gloriosa para Alonso, que dio un recital en un circuito, el de Magny-Cours, que se despertó teñido del color azul y amarillo de las ropas de los seguidores de Renault, que fueron legión. La carrera es fácil de resumir, puesto que el piloto español consiguió la 'pole', como el año pasado, salió primero y llegó primero, sin ser inquietado por rival alguno. Pero esta lectura esconde muchos matices.
Fernando salió como un cohete, rodando dos segundos por vuelta más rápido que sus inmediatos seguidores, Trulli y Schumacher, de modo que pudo completar su primer repostaje sin perder el liderato. Raikkonen, en cambio, afrontó el giro inicial en medio del pelotón y fue remontando poco a poco, conforme sus rivales entraban en boxes; después, sin 'tráfico' por delante, pudo exprimir el motor Mercedes de su monoplaza y alargar al máximo su primer repostaje, lo que le permitió escalar hasta el segundo puesto.
Diferentes estrategias
La duda era saber si Kimi podría discutirle la victoria a Fernando
apoyado en la decisión de su equipo de efectuar sólo dos
repostajes, por los tres de Renault, pero se resolvió inmediatamente,
cuando Alonso realizó una segunda parada perfecta y volvió
a la pista con un amplio 'colchón' de segundos sobre su rival.
La suerte estaba echada del lado de Renault, que para eso corría
en casa, y la última entrada en boxes no la torció.
A McLaren le quedó un sabor agridulce, ya que Raikkonen salvó los muebles después de perder diez puestos en la parrilla por culpa de un cambio de motor, pero Montoya se tuvo que retirar con problemas en su monoplaza y dejó el tercer puesto en manos de un Michael Schumacher que en ningún momento pudo acercarse a los dos dueños del presente Mundial. El piloto alemán perdió mucho tiempo al rodar detrás de Trulli en los primeros giros, pero su Ferrari sigue lejos, muy lejos, de los McLaren y los Renault; de hecho, su compañero Barrichello acabó noveno y, lo que es peor, doblado.
Cuarto fue Jenson Button, que suma así los primeros puntos de la temporada, los primeros también de BAR-Honda, un dato relevante si tenemos en cuenta que el piloto inglés es el actual subcampeón mundial y que su equipo superó a Renault la pasada campaña en la clasificación de marcas. El otro hombre de la escuadra, Takuma Sato, acabó undécimo tras dos salidas de pista y reiteró que su proverbial agresividad está reñida con la eficacia.
Mal día para los Williams
No fue la de Francia, desde luego, una carrera benévola con los
segundos pilotos de los equipos, ya que a los infortunios de Barrichello
y Sato hubo que añadir los de Fisichella, compañero de Alonso
en Renault, aunque esto ya no sorprende a nadie. Giancarlo fue obstaculizado
en distintas fases de la carrera por rivales más lentos y, además,
perdió mucho tiempo en su último repostaje, con lo que tuvo
que conformarse con un sexto puesto que sabe a poco.
Claro que nada es comparable a la crisis de Williams-BMW, un equipo acostumbrado a luchar por la victoria que en Magny-Cours se 'paseó' en la cola del pelotón. Webber acabó duodécimo y Heidfeld decimocuarto, a cuatro vueltas del ganador y, lo que es peor, peleando con Karthikeyan por no concluir último. Vivir para ver.
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