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 NOTICIA

Renault y Michelin siguen a vueltas con los neumáticos

MIGUEL SANZ. Nürburgring

Como tantos otros viernes, Alonso no brilló durante los entrenamientos libres de un gran premio. Apenas sobrepasó la veintena de vueltas, sin alardes, lo cual no significa que no pueda ganar, o no pueda subir al podio, sobre todo si los neumáticos no son protagonistas como en Monaco.

¿Hay que pasar página o pueden jugarle otra mala pasada al español? En el equipo dicen que no, pero ayer volvió a ser el tema estrella en los miembros del equipo francés y durante los entrenamientos el trasiego era constante entre los técnicos de Michelin. Hay que recordar que la elección del neumático ya se hizo, el mismo día que se eligieron los de Mónaco, así que no se puede descartar nada. Durante los libres, en los que el español marcó el octavo mejor registro a medio segundo de los McLaren y los Williams, las marcas de tiza en las gomas de su R25 eran constantes. Son las que hacen los técnicos para marcar zonas desgastadas y ayer las señales se multiplicaban por tres respecto a una jornada habitual, y también respecto a sus rivales. Incluso algún trozo de neumático acabó desprendido. ¿Es para preocuparse? Según Fernando no, porque la elección de ruedas es la correcta, como lo fue en Mónaco. El problema está en el uso que hace el coche de esas ruedas, en algo especial que están investigando todavía dentro del equipo, casi una semana después de la carrera, y que daña las gomas, algo raro e impropio del coche porque el R25 se concibió precisamente para lo contrario y en las primeras carreras se demostró que trataba de forma muy suave a las ruedas, al contrario que sus rivales.

¿Fue algo exclusivo de Mónaco, o como funciona el control de tracción de R25 con las ruedas, del reparto de pesos del coche? Algunos apuntan a esa excepcional tracción del coche como la culpable y que Renault va a correr a la defensiva en esta carrera porque no han tenido tiempo para sacar conclusiones y aunque Alonso sólo circunscribe las penas del coche a Mónaco, ayer reconoció que “tenemos que saber qué fue mal en la puesta a punto, no hay nada seguro, sólo ideas de algo que podamos tener nosotros en esa carrera...”. Fisichella tuvo ayer otro problema con sus gomas y entró rápidamente en boxes con apenas un giro consumado hablando de “un defecto de fabricación del neumático trasero derecho”. Michelin respondió que no era cierto, que el neumático es normal y no había fallos.

¿Y Montagny? Él fue quien eligió las ruedas junto a Kovalainen. “Lo de Mónaco fue una puesta a punto arriesgada en esa carrera, nada más”. Ayer los Williams, por delante de Renault, circularon cargados de gasolina y las ruedas, siempre parecidas a las del equipo galo, estaban intactas, así como las de los tres McLaren. McLaren va tan sobrado que podría elegir cualquiera de los dos compuestos, el blando o el duro sin problemas, pero Renault siempre tiene que elegir duro por ese chasis y esa tracción tan acentuada. Para complicarlo más todo, está el calor. “La F-1 se ha convertido en una competición de neumáticos”, decía cariacontecido un ex piloto.