:: Gran Premio de EE.UU. ::

CRÓNICA

Michael Schumacher ganó la carrera de la vergüenza

decoratingmart.com

El Gran Premio de Estados Unidos, novena prueba del Mundial de Fórmula 1, pasará a la historia, y no precisamente por el espectáculo deportivo. El grave problema planteado por el fabricante de neumáticos Michelin no fue solucionado pese a las numerosas reuniones mantenidas entre los equipos y la Federación Internacional (FIA) y al final sólo seis monoplazas -los dos Ferrari, los dos Jordan y los dos Minardi- tomaron la salida.

Fue un espectáculo lamentable y el público mostró su enfado lanzando objetos a la pista. No fue una carrera, sino una farsa. Ferrari, Jordan y Minardi son los tres únicos equipos que montan neumáticos Bridgestone, con lo que no tienen los problemas de seguridad de Michelin y optaron por tomar la salida.

Todo empezó el viernes, cuando varios equipos detectaron problemas en los neumáticos traseros de sus monoplazas. La gota que colmó el vaso llegó con el accidente de Ralf Schumacher, que se estrelló violentamente contra el muro. Fue entonces cuando Michelin afirmó que no era capaz de encontrar el origen del problema a pesar de las pruebas realizadas tanto en Francia como en Estados Unidos y, por tanto, avisó a los equipos de que la seguridad de los pilotos estaba en entredicho.

Un avión de incierto destino
Michelin fletó un avión con neumáticos nuevos, aparentemente fiables, desde Francia e intentó convencer a la FIA para que aceptase la sustitución por los otros, pero la propuesta no fue aceptada. El reglamento exige que los equipos corran con las mismas gomas con las que han disputado los entrenamientos de los viernes, y además los equipos de Bridgestone no estaban -lógicamente- de acuerdo.

Llegaron las presiones de los siete equipos de Michelin. Renault, BAR y Toyota, que había logrado su primera 'pole' con Trulli, hablaron a las claras de no correr. A sólo una hora de la carrera nadie sabía qué iba a pasar. La última alternativa, tras la reunión a última hora de los equipos, fue que se instalara una 'chicane' entre las curvas 12 y 13, donde llegaban los problemas, algo que tampoco fue aceptado ni por Ferrari -que había hecho bien su trabajo, por otro lado- ni por la FIA. Conclusión: todos los monoplazas se alinearon en la parrilla, pero al concluir la vuelta de formación se metieron en los boxes.

Dejamos para el final, quién lo iba a decir, el resultado de la carrera: ganó Michael Schumacher, por delante de su compañero en Ferrari, Rubens Barrichello, y del portugués Tiago Monteiro. Cuarto fue Karthikeyan, quinto Albers y sexto, Friesacher. Así las cosas, Alonso mantiene el liderato con 59 puntos, 22 más que Raikkonen, mientras que el gran favorecido por la situación es Michael Schumacher, que se sitúa tercero con 34 puntos, cinco más que Barrichello.