NOTICIA
MIGUEL SANZ. Spa
Pues no, ahora resulta que aún quedan entradas a la venta en Bélgica. Y bastantes. De hecho van por 45.000 hasta el miércoles, y si llegan a las 56.000 del año pasado el día de la carrera los organizadores aplaudirán con las orejas, aunque no podrán evitar que la carrera sea deficitaria, ya que necesitarían vender 67.000. Los dueños se hacen cruces de porqué no se llena Spa, sin pensar que es una de las carreras más caras del año desde la pelouse a la tribuna. Las excusas que ponen son variopintas y la manida de que no gana Ferrari es la más traída y llevada, porque Spa siempre se llenó de alemanes. Dice el promotor de la carrera de Bélgica que desde que se desató la locura Alonso trataron de hacer una Curva Alonso para esta carrera y contactaron vía e-mail con cientos de españoles. El ofrecimiento era viaje más entrada, con sorteos y algo así como el día de la paella. A lo cual respondieron 36 cuando se esperaban un aluvión. Hubiera sido mejor darles a los españoles un plato de paella y regalarles la entrada dijo ayer el dueño del circuito en una demostración apabullante de cultura. El caso es que para él, Alonso aún no tiene el gancho entre los españoles que Schumacher entre los alemanes.