Lo que en pretemporada parecía un problema puntual de mapeado de motor o de simple adaptación de los pilotos al nuevo reglamento de 2026, ha resultado ser un problema serio para la escudería alemana. Los problemas de salida que tienen ambos pilotos de Mercedes, están comprometiendo su liderato en el mundial. En las tres carreras dominicales y en la carrera sprint, la escudería alemana ha perdido un total de 21 posiciones en la primera vuelta de un Gran Premio, comprometiendo así su carrera.
La 'sangría' continua
El problema no entiende de jerarquías. Tanto el experimentado George Russell como el joven Kimi Antonelli han sufrido en sus carnes la falta de tracción del monoplaza alemán. Mientras que sus rivales directos parecen salir disparados como catapultas, los Mercedes se quedan patinando, obligando a sus pilotos a jugar a la defensiva desde el primer segundo. Tal es su sangría que entre ambos pilotos han perdido un total de 21 posiciones desde que se enciende el semáforo hasta que se da el primer giro, algo realmente escandaloso para un coche tan sólido y dominante como el Mercedes de este año.
El propio George Russell comentaba su frustración al ver cómo le pasan los coches a las primeras de cambio y tener que exprimirse para ganar esas posiciones perdidas: "Es frustrante. Hacemos todo el procedimiento bien, pero en cuanto soltamos el embrague, el coche entra en una fase de patinaje que no podemos controlar", comentaba un George Russell visiblemente molesto tras el último Gran Premio.
¿Problema de software o de embrague?
Las sospechas en el paddock apuntan a dos frentes. El primero de ellos es el nuevo sistema de propulsión 2026. El reparto de entrega de potencia entre el motor de combustión y la parte eléctrica podría estar siendo demasiado agresivo en los primeros metros. El otro frente podría ser la gestión de neumáticos. Mercedes parece tener problemas crónicos para poner las gomas en temperatura durante la vuelta de formación, llegando al cajetín con los compuestos fríos.
El director del equipo, Totto Wolff ha reconocido que es un problema realmente grave que le condiciona la carrera: "No podemos permitirnos regalar 4 o 5 puestos cada domingo. Salir bien es la forma más barata de ganar tiempo, y ahora mismo nosotros estamos pagando un precio demasiado alto", reconoce Toto Wolff
Un lastre para la estrategia
El gran drama de estas 21 posiciones no es solo el puesto en pista, sino el efecto dominó. Al caer en mitad del tráfico, Mercedes se ve obligado a desgastar antes sus neumáticos intentando remontar y a comprometer sus paradas en boxes. Con el Mundial entrando en una fase crítica, los ingenieros de Mercedes trabajan a contrarreloj en Brackley para llevar una nueva actualización del embrague y del software de salida a la próxima cita. Para ello tienen un mes, debido al parón de abril por la guerra de Oriente Medio. Al Mercedes solo le falta mejorar sus salidas, pues con Ferrari y McLaren clavando este tema y mostrándose más competitivos en carrera que en clasificación, pueden lastrar a las 'Flechas Plateadas' de ganar todas las carreras.



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