Ha sido, probablemente, el día más duro de sus vidas. Cuando Jordi Xammar y Nora Brugman se acercaron a hablar con los medios en Marsella, la catalana todavía tenía los ojos vidriosos de llorar. El patrón, que fue bronce olímpico en Tokio, estaba con la mirada perdida y en shock. Habían llegado a Marsella como números 1 del ranking mundial de 470 Mixto y vigentes campeones mundiales y europeos. Diez podios en 12 regatas en los últimos tres años les había convertido en favoritos al podio. Sus nombres estaban en todas las quinielas.
Por eso, la penúltima plaza de la Medal Race, que les dejó cuartos en la general, a sólo dos puntos del bronce, fue letal. Ellos habían salido a por el oro, arriesgaron y perdieron la opción de podio. La única que no entraron en sus planes.
"Lo habíamos dado todo para estos Juegos Olímpicos y por algún motivo no se nos ha dado no solo hoy, sino un poco a lo largo de esta semana. Es un momento muy duro, pero los deportistas sabemos que el deporte tiene también la cara difícil y hoy pues por desgracia nos toca vivirlo a nosotros. Pero tenemos que estar orgullosos del gran trabajo que hemos hecho, de tener el respeto de todos los rivales, de haber sido campeones del mundo y campeones de Europa en año olímpico y de hoy también haber navegado valientes. No ha podido ser, pero creo que lo hemos intentado todo", reconocía Xammar.
Lo habíamos dado todo para estos Juegos Olímpicos, tenemos que estar orgullosos del gran trabajo que hemos hecho
La sensación con la que se ha quedado todo el mundo, y no sólo sus familiares que les estaban apoyando y fueron los primeros en consolarles al llegar a tierra, es que ha sido muy injusto, que se merecían otro final en estos Juegos tras un ciclo inmaculado.Incluso sus rivales se acercaron a ellos para decírselo. Es la sensación de toda la flota.
El respeto de todos los rivales
"Sí que es injusto, nos lo dice todo el mundo. Lo que más nos han dicho los rivales es que para ellos somos los mejores y tener todo el respeto los rivales es de agradecer. Obviamente, nosotros lo que queríamos era el oro, pero es el deporte", añadía el catalán, que afrontaba sus terceros Juegos.
Ere reconocimiento no consuela pero en cierta manera mitiga un poco la herida que tardará tiempo en cerrar. "No consuela pero sí que ayuda porque somos, sin duda, el equipo que más hemos trabajado y que más hemos demostrado en resultados de esta campaña y saber que ellos también valoran es un consuelo. Saber que ellos nos respetan dice mucho de nosotros como equipo y del esfuerzo que hemos hecho en esta campaña", añadió Brugman.
Somos, sin duda, el equipo que más hemos trabajado y que más hemos demostrado en resultados de esta campaña
Tratando de encontrar una explicación a lo sucedido en la Medal Race, en la que la estrategia fue ir a por el oro y marcar a los austriacos, Xammar explicó qué había pasado. "Nos ha faltado la gestión del tráfico en la boya de barlovento. Estábamos en una posición un poco atrás, hemos intentado en ambas entrar por el lado izquierdo y siempre nos hemos encontrado el tráfico, pero es lo que hay", decía.
En cuanto al futuro, necesitarán unos días para tomar una decisión. "Hoy quizá no es el día de hablar de Los Ángeles, mejor esperamos a mañana", dijeron. Les toca pasar el duelo. Su trabajo ha sido de oro pero el deporte muchas veces no es justo.


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