Estimado presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, muchas gracias por abrirnos las puertas de su fabulosa casa, de este hermoso Estadio Bernabéu, flamante escenario para la ceremonia de entrega de la Bota de Oro 2025. Muchas gracias, como digo, y enhorabuena además por la parte que le toca de este precioso y preciado trofeo, porque todo el planeta sabe que algo de mérito le corresponde a usted en el hecho de que esta Bota de Oro esté hoy aquí, en Madrid, en el Bernabéu, y a punto de ser recogida por Mbappé.
Querido y admirado Kylian, hay dos zapatos míticos en la historia. Uno, el de Cenicienta, y otro, la Bota de Oro. Ambos tienen una curiosa característica común: solo caben en un pie concreto entre cientos o miles de aspirantes.
Solo una persona puede calzarse ese maravilloso y único zapato sin que le quede grande o pequeño, ancho o estrecho, apretado o suelto. Solo uno puede ser el propietario, el elegido. A nuestra entrañable Cenicienta fue el príncipe del cuento quien le puso delicadamente el zapato en el pie. A nuestro idolatrado Mbappé será la ESM, la European Sports Media, quien le calce este singular, hermoso, simbólico, dorado y anhelado zapato -la Bota de Oro- y se lo coloque delicadamente no en el pie, sino en la vitrina de su casa.
Como vicepresidente de esta asociación, que desde hace 28 años entrega este galardón, creado en 1968 para distinguir al máximo goleador europeo, y como director del diario MARCA, líder mundial de la información deportiva en castellano y representante de la prensa española en la ESM, quiero decirte que es un grandísimo, un inmenso honor entregarte hoy este trofeo.
Aquí no hay votaciones ni debates. Lo has ganado con total merecimiento gracias a las 31 dianas que conseguiste el año pasado en tu primera temporada con el Real Madrid, con la ayuda indispensable, claro, de todos tus compañeros, con la confianza de tu entrenador, con el aliento de tus aficionados, con el apoyo de tus seres queridos, con la exigencia de la prensa incluso, pero sobre todo con tu talento descomunal, con tu dominio total del área, con tu velocidad, con tu fuerza, con tu destreza, con tu puntería, con tu extraordinaria facilidad para hacer goles.
No solo fuiste el flamante pichichi de nuestra liga -un trofeo que también entrega MARCA-, es que también fuiste el máximo martillero del continente. Por tanto, de entre los miles y miles de futbolistas, de entre los cientos y cientos de delanteros que cada domingo juegan por todos los campos europeos, esta bota única y exclusiva solamente encaja en tu pie.
Adicionalmente, tengo la sensación de que hoy no solo recibes una Bota de Oro: hoy comienzas una colección. Este bello trofeo va a ser el primero de muchos, estoy convencido. Vas embalado, como titulamos hace unos días, y te digo que tu madurez, dentro y fuera del campo, tiene rendidos a todos los aficionados.
Ya has ido cumpliendo bastantes de los sueños que tuviste de niño y hoy haces realidad uno más, porque seguro que de pequeño soñaste con ser pichichi y con ganar este galardón. Lo soñaste tú y lo soñamos todos los que estamos aquí y a los que aprovecho para saludar: entrenador del Real Madrid, querido Xabi Alonso; compañeros de Mbappé -cuánto brillo da a este acto vuestra presencia-; familiares y amigos; señor Wilfrid Mbappé; directivos del Real Madrid; presidente de Unidad Editorial, Marco Pompignoli; directora general, Obra Música; colegas del ESM, Giorgio Sodiosi y Sander Behrens; compañeros de MARCA y del resto de los medios, gracias por acompañar a la European Sports Media y a MARCA en este momento mágico.
Supongo que alguna noche de hace muchos años Mamá Fayza te contaba aquel mítico cuento del que he hablado antes, narrándote ese final feliz en el que a Cenicienta su zapato de cristal le encajaba a la perfección. A ti, Kylian, esta Bota de Oro también te queda como un guante. Es tuya.