El título de la Copa del Rey que la Real Sociedad logró en 2021 no dejó una alegría total en el entonces entrenador, Imanol Alguacil, sus futbolistas y el club en general, ya que por culpa de la maldita pandemiaesa final contra el Athletic de 2020 no sólo se aplazó un año, sino que finalmente hubo que disputarla a puerta cerrada. Desde entonces, técnicos y jugadores como Mikel Oyarzabal no pararon de desear repetir final, pero con la afición presente y, tras quedarse en dos ocasiones a las puertas, por fin se van a poder quitar esa gran espinita clavada.
Imanol, el técnico de ese último titulo de la Real, ya dejó una imagen para la historia en la rueda de prensa posterior al partido, al ponerse la camiseta txuriurdin y arengar a los miles y miles de seguidores blanquiazules presentes en sus casas, a los que él y sus futbolistas echaron mucho de menos en las gradas de La Cartuja, con todo lo que había costado volver a estar en una final.
No fue el único, ya que Asier Illarramendi, que entonces levantó el trofeo, y otros futbolistas que han continuado luego en la plantilla realista, como su actual capitán Mikel Oyarzabal, sus compañeros de generación Igor Zubeldia y Aihen Muñoz, Aritz Elustondo o Álex Remiro desvelaron ese mismo 4 de abril de 2021, cuando levantaron el título, su propósito. “Queremos volver a La Cartuja, pero con público. Vamos a darlo todo para conseguirlo”.
Tras dos años rozándolo, a la tercera la vencida
La Real no pudo llegar muy lejos en la siguiente edición, al ser eliminada por el Betis con un 3-1 en octavos de final, siendo de nuevo el club verdiblanco el verdugo el año posterior, en esta ocasión en cuartos por un durísimo 0-4, cayendo luego de nuevo en esa ronda, en esta ocasión ante el Barcelona.
Parecía que el conjunto txuriurdin iba a estar lejos de cumplir ese deseo que con el paso del tiempo se convirtió en obsesión, sobre todo después de caer en 2024 en la tanda de penaltis decisiva en las semifinales frente al Mallorca, o no aguantar en 2025 un 1-3 en el Santiago Bernabéu a 10 minutos del final. El propio Imanol, en su despedida tras su exitosa etapa como entrenador, lo tuvo claro: “Me voy con pena de no jugar una final con público”.
Cinco años después, la insistencia de unos futbolistas que no se han rendido va a tener el premio que han podido merecer por su pelea en las ediciones más recientes de este torneo del K.O. y, tras dos cuartos de final y otras tantas semifinales, volverán a una final, pero esta vez con público. El sueño ahora será cerrar el círculo con un título.

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