Cómo suele decirse por ahí ‘bicho malo nunca muere’… y Luka Jovic siempre se las consigue apañar para aparecer de entre las sombras cuando uno menos se lo espera. La temporada pasada, sin ir más lejos, realizó una eliminatoria antológica contra el Inter para meter al Milan en la final de la Coppa Italia. Anoche, sin embargo, volvió a enfundarse el traje de soldado para erigirse como héroe en Atenas… y también en Vallecas.
Para los fanáticos del ‘Multi’, lo que se vivió en Atenas durante los últimos minutos del encuentro entre el AEK y el Universitatea de Craiova acabó derivando en una de las grandes secuelas que ha dejado la Conference en su quinto año de vida. A la hora de partido, marchaban 0-2 abajo en el marcador y estaban condenados al Top-24. Sin embargo, el sempiterno Domagoj Vida recortó distancias en el 68’, Kutesa igualó en el 98’ para garantizar un puesto en el Top-8 y, en el 105’, Luka Jovic desató la locura desde los once metros para sellar un sólido tercer puesto del AEK sólo por detrás del Estrasburgo y el sorprendente Rakow.
Ahora bien, ni mucho menos la trama quedó ahí. De hecho, tuvo consecuencias directas en el resto de la claudicación que fueron motivo de alegría para unos… y desgracia para otros. Gracias a ese agónico gol, el Rayo Vallecano —se especuló con que llegó a interesarse por Jovic el pasado verano— esquivó la posible bala de poder llegar a medirse con un ‘coco’ como el AZ en los octavos de final. Pero es que, además, dejó fuera al propio Universitatea de Craiova por diferencia de goles a favor (+6) con el Sigma Olomouc (+7). Mismo criterio que la pasada edición terminó dejando en la calle al Hearts.
Con Javier Ribalta comandando la dirección deportiva desde octubre de 2024, este AEK —dirigido hasta hace unos meses por Matías Almeyda— ha conseguido ir reuniendo a viejas con el claro objetivo de volver a reinar en Grecia y, de paso, soñar en grande con la Conference como ya hiciese Olympiacos: Strakosha (30), Vida (36), Grujic (29), Orbelín Pineda (29), Razvan Marin (29), Roberto Pereyra (34) o Joao Mario (32).
Ahora bien, ninguna llama más la atención que un Luka Jovic que, tras estrellarse en su salto al Real Madrid y no conseguir remontar el vuelo en Fiorentina o Milan, aterrizó en Atenas el pasado verano y, con 10 tantos —incluido un 'hat-trick' al Panathinaikos de Benítez— ya en su cuenta particular, está logrado resurgir de entre sus cenizas. Quién sabe si, dentro de unos meses, acabará escribiendo su nombre en la historia de una Conference donde, eso sí, nadie ha fallado más ocasiones claras (8). Pero, por lo pronto, se lleva el reconocimiento de ser el actor protagonista de una última jornada de infarto. Misión completada.


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