
Jobe Bellingham (Stourbridge, 2005) cerró 2025 de la peor manera posible, con una roja directa en el empate ante el Friburgo (1-1).
El hermano de Jude no terminaba de 'despegar' en el Borussia Dortmund. "Mi experiencia me dice que cuando un jugador joven se une a un nuevo club puede tardar de tres a seis meses en adaptarse. Lleva tiempo, pero a veces la gente no es justa y espera un desarrollo importante e inmediato", reconocía Niko Kovac a 'The Athletic'.
Cuando un jugador joven se une a un nuevo club puede tardar de tres a seis meses en adaptarse, pero a veces la gente no es justa y espera un desarrollo importante e inmediato
Niko Kovac
"Su hermano también jugó aquí y eso genera una presión extra a su alrededor", insistía el entrenador del 'BVB'. Jobe contaba con otro 'hándicap'. "Es demasiado grande para aprovechar al máximo su velocidad. Debería reducir su masa muscular para ser más ágil y explosivo. Su hermano es un buen ejemplo", le habría recomendado el departamento de preparación física del club a tenor de una información de 'Bild'.
Ese mismo informe definía a Bellingham Jr. como "campeón mundial de los entrenamientos". "A veces le digo que no debería comer, beber ni dormir pensando en fútbol. Necesitas otras cosas en la vida para mantener la mente libre", subrayaba Kovac.
"Sin duda, Jobe tendrá una buena carrera"
De pronto, Jobe ha hecho 'clic'. Coincidiendo con el regreso de Pascal Gross al Brighton y la lesión de Marcel Sabitzer, se ha abierto hueco en el once: encadena ocho partidos como titular que han coincidido con seis victorias consecutivas del 'BVB' en Bundesliga. Dejó, incluso, una asistencia en la victoria frente al Union Berlín (0-3).
Un progreso que también ha sabido reconocer Niko Kovac: "Le llevó un poco de tiempo, pero lo ha hecho muy bien últimamente. Ha progresado muchísimo y también ha mejorado físicamente. Sin duda, tendrá una buena carrera. Estoy muy satisfecho y feliz de tenerlo". Un nuevo Bellingham comienza a dejar su sello en Dortmund.
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