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- Directo. Tottenham - Atlético
El gallo de pelea (cockerel) que simboliza al Tottenham (tanto por la tradición que imperaba en esa zona del norte de Londres hace más de 100 años como por el apelativo de Hostpurs, 'combativos' en español, en alusión a la valentía con la que 'Harry Hotspur' se batía en el siglo XIV) también preside imponentemente el estadio en el que el Atlético se juega esta noche el pase a los cuartos de la Champions. Por eso MARCA no ha dudado en subirse a la cubierta sobre la que posa a 50 metros de altura para constatar unas vistas únicas, con una auténtica caldera a los pies y un futbolero 'skyline' de la ciudad, a las espaldas.
El ascenso no comienza sin antes pertrecharse con un calzado especial, arnés y un mosquetón para enganchar a la vía de seguridad que impida cualquier accidente, del mismo modo que dejamos claro que estamos en perfecto estado de salud para asumir los efectos de la altura.. Tras un primer tramo de escaleras, antes de enfilar la pronunciada rampa que lleva al cielo, la cristalera del 1882 Bar nos sitúa ante uno de los factores que explican cómo entra en ebullición el Tottenham Hotspur Stadium en cada partido: el fondo sur con capacidad para albergar 17.000 almas que no sólo constituye la mayor grada de Inglaterra, sino que supera también la dimensión del legendario Muro del Signal Iduna Park del Borussia Dortmund.
Ya en el exterior, tras tomar la máxima altura, aguarda el momento álgido de la experiencia: caminar por una plataforma de apenas un metro de ancho, con el cable a nuestra cintura como único elemento que frene una caída al vacío, hasta el gallo situado en el borde de la cubierta. Un tramo de auténtico vértigo y una considerable dosis de adrenalina que acaba mereciendo la pena, pues se trata del punto en el que se avista toda la grandeza del escenario, el tercer estadio más grande del país (62.850 espectadores) tras Wembley (90.000) y Old Trafford (74.244). El eco que retumba estruendosamente con un simple grito también da fe de su impresionante sonoridad.
Otros Premier en el horizonte y un césped multiusos
Antes de apurar una sensación única y proceder al descenso, los dominios del gallo del Tottenham aún nos ofrecen otra imagen del olor a fútbol que destila Londres, divisándose a nuestra izquierda el Estadio Olímpico en el que juega el West Ham y el Emirates Stadium del Arsenal a la derecha.
Sin embargo, la joya inaugurada el 3 de abril de 2019 sobre el mismo lugar en el que se emplazaba el mítico White Hart Lane aún presenta una singularidad que le distingue del resto: el césped retráctil que permite ganar espacio a la grada del fondo para adecuar el verde a la dimensión que precisan los partidos de la NFL, acoger veladas de boxeo o montar escenarios para conciertos.




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