LA DERROTA DE LA VALENCIANA DA LA VENTAJA AL COMBINADO RUSO
Anabel cede ante Petrova el primer punto de la Copa Federaci贸n
David Menayo
No puso ser. Anabel Medina Garrigues cay贸 ante la rusa Nadia Petrova con un marcador global de 6-3 y 6-4 en una hora y media de juego. La valenciana despleg贸 un tenis aceptable, sobre todo al comienzo de ambas mangas, pero no supo aprovechar los continuos errores de su rival y tras un pol茅mico punto que la juez de silla otorg贸 a la rusa, Anabel cedi贸 el primer punto de la eliminatoria. Para empezar, una de arena.
No pintaba mal para nuestros intereses el comienzo del partido. Anabel lograba romper el saque a Petrova merced a un agresivo juego al resto y parec铆a que la valenciana estaba mucho m谩s metida en el cuentro que su rival. Sin embargo, cuando la rusa despert贸 empez贸 a soltar el brazo sin peligro de lanzar la pelota m谩s all谩 de la l铆nea de fondo e hizo correr de un lado a otro a Anabel, que cedi贸 hasta en dos ocasiones su saque, lo que le cost贸 ceder tambi茅n la primera manga con un parcial de 6-3. Las sensaciones no eran malas, pero enfrente estaba la n煤mero nueve del ranking WTA.
La inestabilidad de Petrova hizo aparici贸n en el segundo set. Empez贸 a aumentar el bagaje de errores no forzados, sus ganadores dejaron de tener tanta eficacia como al comienzo del encuentro e incluso cometi贸 varias dobles faltas -hasta tres en un mismo juego- que sirvieron para que, una envalentonada Anabel, pudiera romper el saque de la rusa. Tuvo ocasiones de lograr el break m谩s de una vez, pero cuando perdonas, ante una tenista de la talla de Petrova, se acaba pagando. La rusa recuper贸 el servicio perdido en el s茅ptimo juego, certific贸 su superioridad ganando al resto el noveno - con pol茅mica y protestas al juez de silla en el 煤ltimo piunto- y concluy贸 el partido con su saque y un parcial en la segunda manga de 6-4.
De esta forma, Rusia se lleva el primer punto de la eliminatoria ante Espa帽a en los cuartos de final (primera ronda) de la Copa Federaci贸n 2007. Las sensaciones que ha dejado Anabel han sido buenas, pero no suficientes para doblegar a su rival.