PREGUNTA. Con la P de París, Primer recuerdo que tienen de unos Juegos Olímpicos.
RESPUESTA María Pérez Pandemia, por el coronavirus.
RESPUESTA Álvaro Martín Sidney, 2000. Me acuerdo del salto con trampolín, una disciplina que nunca se ve, salvo en los Juegos Olímpicos. Me llamó mucho la atención porque había una variedad de deportes... Y el salto con trampolín nunca lo había visto por la televisión hasta ese momento en Sidney.
A Con la A de París. ¿A quién le deben ser marchadores?
R. María Pérez. A mi familia, a mi entrenador, al equipo de trabajo... Yo creo que al final los resultados que nosotros tenemos provienen del trabajo de esas personas que no se ve y son aquellas a las que tenemos que agradecer que hoy seamos quienes somos.
R. Álvaro Martín. Y yo, para añadir un poco lo de María, sí que me quedaría con grandes referentes, por ejemplo, la primera vez que conocí a Jordi Llopart, que en paz descanse, o, por ejemplo, ahora que hemos estado con Josep Marín en Font Romeu y cuando te cuenta todas esas batallitas... Es verdad que yo no llegué a coincidir en su última época porque se retiró en el 93. También, por ejemplo, Valentín Massana, que coincidió mucho, y María Vasco. Yo creo que éstos han sido los grandes referentes.
He aprendido más de los malos momentos que de los buenos. De hecho, volvería a pasar por los mismos para volver a ser quien soy
R Con la R, ¿cuál es su Reto para 2024?
R. María Pérez. Un reto personal y profesional: dar todo lo que entreno con la ilusión que le pongo siempre cuando compito en los Juegos Olímpicos. Y venga, voy a tirar un dardo: ojalá pueda estar en el relevo con Álvaro para poder seguir soñando en grande.
R. Álvaro Martín. Yo diría que no es un reto tanto individual, sino colectivo, puesto que la marcha viene de Tokio con tres cuartos puestos y cuatro plazas de finalistas. Yo creo que el reto de la marcha española, ya sea María, yo o cualquier otro compañero o compañera, es que pueda sacar esos resultados que ya se merecen.
I Con la I. Imagínense los últimos 300 metros de la final olímpica del año que viene en París. ¿Cómo serían?
R. María Pérez. Personalmente me la imagino, o me gustaría imaginármela, teniendo la misma sensación que tuve en Tokio, que fueron mis primeros Juegos Olímpicos, donde lo di todo y llegué exhausta a la meta. Eso quiere decir que lo he dado todo. E imaginarme me lo puedo imaginar de muchas maneras, pero lo mejor es vivirlo en persona, así que puedo tirar de la imaginación, pero prefiero eso, vivirlo y tener la sensación de Tokio.
R. Álvaro Martín. Pues yo espero, también mencionando a mi entrenador, ver a Carrillo, diciéndome: hoy es tu día, te faltan esos últimos 300 metros, pero independientemente de cómo vaya, que esté satisfecho, porque he dado todo lo que tenía, todo lo que había entrenado y sobre todo eso, sentirme realizado. Es decir, que independientemente del puesto en el que vaya, me sienta satisfecho de lo que voy a conseguir.
S Con la S. Si ganan una medalla, ¿qué es lo primero que harían?
R. María Pérez. Pues yo creo que un abrazo con mi entrenador, no sé. Con el staff, ¿no? Con Carrillo también, que tiene que llevarse la piedra famosa de Budapest allí a París, pero sobre todo lo que me gustaría es el abrazo final con todos los compañeros cuando termine la prueba.
R. Álvaro Martín. Yo sigo la línea de María. Sobre todo ver a Carrillo romper su famoso sombrero, que ya lo ha paseado bastante. Es que eso es lo bonito. Cuando llegue a meta -en mi caso, yo llegaré a lo mejor antes que María si competimos juntos-, ver que no solo uno lo ha hecho bien, sino que también va a disfrutar de una medalla de María o de otro compañero, que también puede ser. Y ese abrazo colectivo, porque ya esto no es una cuestión individual, sino es nuestra disciplina: la marcha española. Y cuando hay un gran éxito es un éxito para todos y para todas.