• DÍA 9
    • Entrevista a Álvaro Martín y María Pérez
    Álvaro Martín y María Pérez

    "Hay que tener tolerancia 0 con la desigualdad"

    Begoña Fleitas y Andrés García Begoña Fleitas y Andrés García
    por Begoña Fleitas y Andrés García

    Álvaro Martín y María Pérez han cerrado un 2023 de ensueño con dos oros mundiales. Pero más allá de sus éxitos aprovechan su altavoz para luchar por un deporte más justo. Con los Juegos en el horizonte, ambos responden a un cuestionario con las letras y números de París 2024 como protagonistas.

    "Los resultados que tenemos provienen del trabajo de muchas personas que no se ve."

    PREGUNTA. Con la P de París, Primer recuerdo que tienen de unos Juegos Olímpicos.

    RESPUESTA María Pérez Pandemia, por el coronavirus.

    RESPUESTA Álvaro Martín Sidney, 2000. Me acuerdo del salto con trampolín, una disciplina que nunca se ve, salvo en los Juegos Olímpicos. Me llamó mucho la atención porque había una variedad de deportes... Y el salto con trampolín nunca lo había visto por la televisión hasta ese momento en Sidney.

    A Con la A de París. ¿A quién le deben ser marchadores?

    R. María Pérez. A mi familia, a mi entrenador, al equipo de trabajo... Yo creo que al final los resultados que nosotros tenemos provienen del trabajo de esas personas que no se ve y son aquellas a las que tenemos que agradecer que hoy seamos quienes somos.

    R. Álvaro Martín. Y yo, para añadir un poco lo de María, sí que me quedaría con grandes referentes, por ejemplo, la primera vez que conocí a Jordi Llopart, que en paz descanse, o, por ejemplo, ahora que hemos estado con Josep Marín en Font Romeu y cuando te cuenta todas esas batallitas... Es verdad que yo no llegué a coincidir en su última época porque se retiró en el 93. También, por ejemplo, Valentín Massana, que coincidió mucho, y María Vasco. Yo creo que éstos han sido los grandes referentes.

    He aprendido más de los malos momentos que de los buenos. De hecho, volvería a pasar por los mismos para volver a ser quien soy

    R Con la R, ¿cuál es su Reto para 2024?

    R. María Pérez. Un reto personal y profesional: dar todo lo que entreno con la ilusión que le pongo siempre cuando compito en los Juegos Olímpicos. Y venga, voy a tirar un dardo: ojalá pueda estar en el relevo con Álvaro para poder seguir soñando en grande.

    R. Álvaro Martín. Yo diría que no es un reto tanto individual, sino colectivo, puesto que la marcha viene de Tokio con tres cuartos puestos y cuatro plazas de finalistas. Yo creo que el reto de la marcha española, ya sea María, yo o cualquier otro compañero o compañera, es que pueda sacar esos resultados que ya se merecen.

    I Con la I. Imagínense los últimos 300 metros de la final olímpica del año que viene en París. ¿Cómo serían?

    R. María Pérez. Personalmente me la imagino, o me gustaría imaginármela, teniendo la misma sensación que tuve en Tokio, que fueron mis primeros Juegos Olímpicos, donde lo di todo y llegué exhausta a la meta. Eso quiere decir que lo he dado todo. E imaginarme me lo puedo imaginar de muchas maneras, pero lo mejor es vivirlo en persona, así que puedo tirar de la imaginación, pero prefiero eso, vivirlo y tener la sensación de Tokio.

    R. Álvaro Martín. Pues yo espero, también mencionando a mi entrenador, ver a Carrillo, diciéndome: hoy es tu día, te faltan esos últimos 300 metros, pero independientemente de cómo vaya, que esté satisfecho, porque he dado todo lo que tenía, todo lo que había entrenado y sobre todo eso, sentirme realizado. Es decir, que independientemente del puesto en el que vaya, me sienta satisfecho de lo que voy a conseguir.

    S Con la S. Si ganan una medalla, ¿qué es lo primero que harían?

    R. María Pérez. Pues yo creo que un abrazo con mi entrenador, no sé. Con el staff, ¿no? Con Carrillo también, que tiene que llevarse la piedra famosa de Budapest allí a París, pero sobre todo lo que me gustaría es el abrazo final con todos los compañeros cuando termine la prueba.

    R. Álvaro Martín. Yo sigo la línea de María. Sobre todo ver a Carrillo romper su famoso sombrero, que ya lo ha paseado bastante. Es que eso es lo bonito. Cuando llegue a meta -en mi caso, yo llegaré a lo mejor antes que María si competimos juntos-, ver que no solo uno lo ha hecho bien, sino que también va a disfrutar de una medalla de María o de otro compañero, que también puede ser. Y ese abrazo colectivo, porque ya esto no es una cuestión individual, sino es nuestra disciplina: la marcha española. Y cuando hay un gran éxito es un éxito para todos y para todas.

    "Mi primer recuerdo olímpico es de Sidney 2000, del salto de trampolín. Nunca lo había visto por televisión"

    2 2 cosas que les sorprendieron en sus primeros Juegos...

    R. María Pérez. Pues en mi caso, que lo viví con una pandemia, no viví unos Juegos normales. Y el segundo es que lo viví como una familia. Como mujer se experimentan muchas sensaciones y emociones porque somos una montaña rusa de hormonas y lo viví como en familia y eso me lo hizo muy especial. Creo que no se me van a olvidar.

    R. Álvaro Martín. Yo, sobre todo, me sentí muy especial, me sentí único. Independientemente de que en mis primeros Juegos no tuve un buen resultado deportivo, a nivel personal incluso se llegó a cubrir todo eso, el hecho de que no hubiese conseguido lo que quería deportivamente.

    En París la marcha no tiene tanto un reto individual como colectivo, porque de Tokio volvimos con tres cuartos puestos

    0 Con el 0, ¿con qué creen que hay que tener tolerancia 0?

    R. María Pérez. Tenemos que seguir avanzando, el mundo se merece que todos seamos iguales, necesitamos de todos y cada uno (raza, cultura, todas las etnias...) para poder ser mejores. Creo que la tolerancia cero es ser mejor persona y a la vez si lo podemos ser también en el deporte, eso quiere decir que la sociedad avanza hacia delante.

    R. Álvaro Martín. Tolerancia cero con el dopaje, principalmente, que ha sido además uno de los grandes enemigos. De hecho, tantos problemas tenemos en la marcha atlética precisamente por el dopaje. Y también con toda esa desigualdad que a veces hay entre el hombre y la mujer y una muestra también de lo bonito que es el atletismo es que mi medalla y su medalla (de María) valen lo mismo, competimos a la vez y teníamos la misma repercusión. Yo diría que incluso más.

    2 2 momentos de su carrera. ¿Cuáles serían?

    R. María Pérez. Yo voy a decir dos que no son deportivos y yo creo que eso es lo que me ha hecho valorar mucho más los éxitos cuando los he conseguido. Uno fue cuando a mi mujer le detectaron un cáncer, eso me hizo ser mejor persona y mejor deportista y ver las cosas con otra mentalidad. Y el segundo, cuando me descalifican. Al final yo he aprendido más de los malos momentos que de los buenos. De hecho, volvería a pasar por los mismos para volver a ser quien soy.

    R. Álvaro Martín. Yo voy a decir uno malo y uno bueno. Uno malo entre comillas. En Tokio, quedé cuarto. Cuando me cogió Jose allí dentro, ya en la carpa, pues yo le abracé y le dije: "He fracasado, qué rabia, he quedado cuarto, lo siento mucho". Le pedí hasta disculpas y él me dijo que no pasa nada, que está muy bien. No te preocupes. Y el otro bueno es cuando logré la primera medalla de oro en el 20. Lo que me salió decirle fue que yo no soy ni siquiera el primero que es campeón del mundo en su grupo, ya que había tenido a Miguel Ángel López. Esa es la satisfacción de todo lo que llevamos trabajando, porque al final comparto mucho con María, pero imagínate con mi entrenador. A veces hay que valorar tanto lo malo, que no es tan malo, como lo bueno. También hay que rebajarlo para seguir en esa senda de ser ambicioso pero realista.

    4 4 personas clave en sus éxitos.

    R. María Pérez. Yo lo voy a hacer global: el entrenador, la familia, los amigos y me queda uno, que diría a los compañeros del atletismo.

    R. Álvaro Martín. Y yo voy a decir a mi entrenador, a mi psicólogo Pablo del Río, a mi chica Mar y voy a decir un compañero, Miguel Ángel López, que paso también mucho tiempo con él.

    Dos medallas en 13 minutos... y dudas en la celebración

    María Pérez y Álvaro Martín fueron protagonistas de un momento único en Budapest cuando se proclamaron campeones del mundo de los 35 km marcha... con solo 13 minutos de diferencia. Eso les generó dudas sobre cómo celebrarlo. "Llegué a meta, lo quería celebrar, pero como estaba María también después...", recuerda Álvaro. "Ella cruzó la meta, la abracé, pero tampoco le quería robar mucho el momento porque en ese instante ella era la protagonista. Mi instinto fue lanzarme a meta, pero tenían que hacerle las fotos de llegada". Y María bromea. "Con lo exhausto que llegaste a la meta, ¿cómo tuviste narices de cogerme en brazos?". En lo que están de acuerdo es en lo especial del momento. "El abrazo en ese momento es lo mejor que tienes porque al final quieres tener a alguien cerca tuyo".

    TEST MARCHOSO

    María Pérez 'marcha' con Lola Índigo... y Álvaro Martín, con 'heavy metal'

    P. ¿Cuál es la mejor ciudad para salir de marcha?

    R. María Pérez. Ahí voy a ser rápida, me debe una, así que espero que sea en Lituania.

    R. Álvaro Martín. Yo digo La Coruña.

    P. ¿De qué lugar les cuesta más marcharse?

    R. María Pérez: De casa de los papás.

    R. Álvaro Martín: Igual, de casa de los papás.

    Lola Índigo

    P. ¿Qué canción, cantante o música les da la marcha suficiente para un día de entrenamiento?

    R. María Pérez: Lola Índigo y 'La Santa'.

    R. Álvaro Martín. Yo voy a decir un grupo de heavy metal, In Flames, que tiene muchas canciones. No, voy a decir otro, Bullet for My Valentine y 'Hand of Blood'

    P. ¿Quién es el deportista más marchoso que habéis conocido?

    R. María Pérez: July Takács

    R. Álvaro Martín: July Takács

    P. En su día Mecano sacó una canción que decía que No hay marcha en Nueva York... Por desgracia, quizá donde no haya marcha sea... en Los Ángeles.

    Mecano

    R. María Pérez. Que ojalá esa canción se cambie y que sea que hay marcha en Los Ángeles.

    R. Álvaro Martín. Que Mecano tiene que seguir haciendo canciones, por desgracia.

    P. Concierto de Año Nuevo. Cada 1 de enero suena la Marcha Radetzky. ¿No creen que el 1 de enero debería ser el día mundial de la marcha?

    R. Álvaro Martín. Yo voy a decir que en mi caso no, porque el 1 de enero se descansa, los 25 de diciembre y los 1 de enero.

    R. María Pérez. Yo lo pondría el 31 y lo juntamos con la San Silvestre

    Redacción:
    Begoña Fleitas y Andrés García
    Diseño / Maquetación / Infografía:
    Emilio Alcalde - Raúl Escudero - Antonio Barrado - Miguel A. Carbonero - MARCANIT
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    Fotografías:
    Jose A. García - MARCA
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