Entrevista a Aitor Karanka: "La mejor virtud de la selección es simple: la normalidad" | Calendario de Adviento de decoratingmart.com

"La mejor virtud de la selección es simple: la normalidad"

A. Karanka:

"La mejor virtud de la selección es simple: la normalidad"

Aitor Karanka (Vitoria, 18-9-1973) mira al Mundial con la ilusión del primera vez y la responsabilidad de su cargo. En poco meses en el cargo ha vivido episodios que miden el peso de un cargo vacante desde la salida de Albert Luque. Serán semanas en las que tome cuerpo el trabajo que debe dar frutos a partir del 15 de junio, el día que debute España ante Cabo Verde en la Copa del Mundo.

"En los días del teléfono a todas horas, ellos interactúan, hablan, juegan..."

Juan Ignacio García-Ochoa Miguel Angel Lara
por Juan Ignacio García-Ochoa y Miguel Angel Lara

P. ¿Cómo es el día a día de Aitor Karanka en la Federación?

R. La verdad es que es muy bonito y muy ocupado. Digo "muy bonito" porque no hay dos días iguales. Al final hay una agenda y cosas marcadas, pero siempre surgen cosas diferentes que hacer. Además, está la relación con la UEFA: participo en charlas con ellos, hago cosas con la FIFA... pero el día a día aquí en la Federación, bueno, consiste más o menos en venir.

Hay días que empiezo a las siete y media u ocho de la mañana con clases de inglés, estar con Luis y su cuerpo técnico, y ver cómo se hacen las cosas, que siempre es una novedad. Después están las categorías inferiores, con Manu y los seleccionadores; trato de ayudar para que cada uno se centre en lo suyo. La verdad es que, por la inestabilidad institucional, este puesto no existía hace tiempo, y mi labor es un poco facilitar las cosas a todo el mundo.

P. Siempre se observa la selección absoluta, pero hay mucho trabajo de cantera.

R. Hay un talento enorme en todas las categorías. Aunque la selección absoluta atraviesa un momento fantástico, es gratificante recordar mi época en la sub 16 y observar la progresión de los jugadores. Ver que la absoluta tiene una media de edad de 23-24 años y que por debajo sigue habiendo tanto talento es muy satisfactorio.

P. Su experiencia en Inglaterra, donde creo que se respetaba la figura del manager general, ¿tiene semejanzas con lo que hace ahora? ¿Hay algo que le sirva?

R. Sí, la verdad es que al final es un poco cerrar el círculo. Tienes que hablar con jugadores; si has sido jugador, entiendes a los chavales. Has sido seleccionador de la casa, entrenador, por lo que también comprendes muchas veces a Luis y a los entrenadores. Además, al estar en Inglaterra y, sobre todo, durante los tres años que estuve con Jose (Mourinho) en el Madrid, ves áreas como marketing, comercial, comunicación... Al final, se trataba de cerrar ese círculo y hacer un poco de todo. Como le digo, la idea que traía desde el principio es ayudar a toda la gente en una federación, en una selección que funciona de maravilla.

P. Usted coincidió con Del Bosque, como seleccionador sub 17. ¿Hay mucho parecido entre Vicente y Luis, entre Luis de la Fuente?

R. Puede ser, sí. Lo que pasa es que creo que vienen de diferentes contextos. Vicente venía del Real Madrid, de ganar Copas de Europa, de haber tenido mucho éxito, aunque es verdad que toda su vida había estado en la cantera del Madrid. Luis, en cambio, quizás no había vivido la experiencia de ganar títulos, pero sí tiene la experiencia de haber entrenado y de haber convivido con los jugadores de la absoluta desde que tenían 16 o 17 años. Entonces, creo que sí, en el carácter son muy parecidos.

P. ¿Cómo es la rutina de trabajo? Por ejemplo, ¿cómo gestionan el análisis de partidos después de una jornada?

R. El aspecto deportivo lo lidera Luis con su cuerpo técnico, que tiene una metodología clara y eficiente. Mi papel es apoyar, no imponer, asegurando la coordinación con los clubes, las concentraciones y otros aspectos logísticos, de manera que el equipo pueda concentrarse plenamente en lo deportivo.

P. Respecto a la relación con los clubes, ¿ha resultado más complicada de lo que esperaba?

R. No, todo lo contrario. Desde mi llegada establecí contacto con todos los clubes de Primera, Segunda y del extranjero, incluyendo Inglaterra, Francia, Italia y Portugal. El objetivo, tanto de los clubes como de la federación, es que los jugadores estén en las mejores condiciones y rindan al máximo. Desde el primer momento se mantiene un contacto constante, especialmente durante las concentraciones y desde que se publica la lista de convocados.

P. ¿Cómo se estructura la comunicación con los clubes? ¿Es principalmente entre directores deportivos o también con entrenadores?

R. Principalmente se establece de director deportivo a director deportivo. Cuando se trata de entrenadores, Luis se comunica directamente con ellos. Los temas médicos son tratados por Claudio con los servicios médicos de los clubes, y los de preparación física por Carlos. Cada uno se encarga de su área, aunque yo participo de manera general para conocer el contexto de cada situación.

P. Aitor, ¿qué falló en el caso de Lamine? ¿Algo no encajó ahí?

R. Bueno, yo creo que lo ha comentado Deco, y lo he leído también: la comunicación fue buena, pero quizás los tiempos no fueron los adecuados. Eso lo ha dicho Deco, así que bueno... lo que está claro es que, tanto con el Barça como con Lamine, y con todos los jugadores y clubes, el objetivo siempre es que vengan aquí, rindan como lo están haciendo y vuelvan a sus equipos para seguir rindiendo, porque al final es beneficioso para todos.

Fue una buena experiencia, y de ese caso aprendí mucho. Sí, está claro que es la primera vez que estoy en esta posición. Los clubes también, después de un tiempo, se acostumbran; no es la primera vez que la federación está en contacto con ellos, porque Fernando seguro que lo hacía, Moli también, y Luque en algún momento. Al principio cada club tiene sus maneras: por ejemplo, en el Atlético de Madrid, Carlos Bucero, además de ser director de fútbol, es amigo, hay más cercanía por años de conocimiento. Pero sí es verdad que el trato con todos los clubes es espectacular, tanto en la Premier. como con Luis Campos en el PSG. Como en el Oporto y en todos los demás...

P. En relación con la protección de los jugadores, ¿considera que con Lamine existe sobreprotección?

R. No se trata de un caso excepcional; todos los jugadores destacados reciben un seguimiento individualizado. Desde que se publica la convocatoria, estoy en contacto con los clubes y los departamentos médicos respectivos para asegurar que cada jugador esté en las mejores condiciones durante la concentración. Los jugadores, como Merino y muchos otros, valoran positivamente este cuidado y se sienten cómodos en la selección.

P. Lamine es un caso súper excepcional de 18 años.

R. Sí, 18 años ya, es una barbaridad lo que tenemos. Otras selecciones como Portugal, Messi con Argentina, Inglaterra... todos tienen a su jugador capaz de marcar diferencias. En España es más complicado, dada la calidad que hay, pero sí es cierto que la selección cuenta con un jugador muy desequilibrante y que llama la atención en todo el mundo. Estás en Georgia y hay anuncios de Lamine; al día siguiente, en Washington, en el sorteo, también hay anuncios de Lamine. Lo importante —y en eso estamos todos— no es protegerlo, sino intentar que el jugador esté al máximo nivel en cada partido.

P. A nivel internacional, en reuniones con técnicos y en actos de FIFA o UEFA, ¿le mencionan mucho a Lamine?

R. No, generalmente hablan de la selección en su conjunto. He tenido la oportunidad de ser observador de UEFA en varias Eurocopas y siempre ha existido admiración por la selección española. Incluso cuando no era una de las favoritas, demostraba partido a partido que merecía reconocimiento. En los actos recientes con FIFA, lo que más destacan es la calidad y el nivel general de la selección.

P. ¿Qué valoración hacen, por ejemplo, de la última ventana, de todas las bajas que había y de cómo jugó España?

R. Pues mira, es una de las cosas que, desde que llevo aquí, me llama la atención. Empiezas los partidos y ves a un jugador y piensas "qué bueno es este", y luego a otro, y al final todos son buenos. Pero sucede que se lesionan dos para el siguiente partido, y los que entran lo hacen igual o incluso mejor; se lesionan cuatro o cinco para el siguiente, y siguen rindiendo.

Creo que ese es el éxito de Luis, de su cuerpo técnico: conocer a los jugadores desde que tienen 16 años y lograr que, cuando vienen, vengan a un equipo, y eso es lo importante. Muchas veces en las selecciones te ves solo una vez al mes o ahora cada cinco o seis meses, pero lo que ha conseguido Luis es que estos jugadores, además de tener una calidad increíble, sean un grupo. Yo, bueno, lo intuía sin estar dentro, pero cuando lo estás, te das cuenta de que lo buenos que son dentro del campo es porque fuera son todavía mejores.

P. Usted que le ve de cerca, ¿cuánto le cuesta a Luis tomar decisiones sobre a quién dejar fuera de la lista, tanto a nivel deportivo como humano?

R. Es un bendito sufrimiento. El reto no es decidir quién puede entrar, sino a quién dejar fuera. Es una situación difícil, pero es preferible contar con 30, 35 o 50 jugadores en la prelista que limitarse a 15 o 20. Luis y su cuerpo técnico valoran poder elegir entre tantos jugadores, y su habilidad permite que incluso los convocados por primera vez se sientan cómodos y preparados, como en sus clubes.

P. Tenemos todos en mente a Rodri y a Carvajal. ¿Ha hablado con ellos? ¿Cómo están? ¿Qué idea tiene usted de si van a llegar bien?

R. Yo creo que ni los doctores ni ellos mismos lo saben todavía. Estamos en periodo de recuperación, y evidentemente son dos jugadores que, bueno, tuve la suerte de tener en la primera concentración que dirigí. Te das cuenta de que son dos líderes, tanto dentro como fuera del campo. Así que, bueno, esperemos que los dos lleguen en las mejores condiciones.

Lo que tiene De la Fuente con las listas es un bendito sufrimiento. Manejamos una lista de unos 70 jugadores

"No se ganó a Turquía y había que ver las caras. ¡Y nos habíamos clasificado!"

P. ¿Qué valoración hace de esta selección en cuanto a su capital humano?

R. Cuesta decir que ser normal sea una virtud, ¿no? Pero yo lo que he visto es un grupo que son muy normales, que son amigos, que terminan de cenar y los ves en grupos de cinco o seis hablando y jugando a las cartas, que termina el partido de Georgia clasificados y ves a gente jugando al ajedrez, con los móviles. Ahora mismo todo el mundo está con los móviles y tú ves que es un grupo que está interactuando, que están juntos. No se quejan de nada. Esa normalidad de venir, de disfrutar de un grupo de jugadores que tanto humanamente como deportivamente son espectaculares. Eso lo plasman en el campo. Después de 31 partidos sin perder no dicen mira qué buenos somos y sí vamos a por el siguiente.

P. Si Oyarzabal fuera alemán, inglés, italiano o argentino, ¿cuánto valdría?

R. El valor individual es importante, pero lo esencial es el conjunto. Hay alrededor de 25 jugadores que, en cualquier selección, serían destacados, pero como españoles y trabajando juntos conforman un equipo sólido, invicto en 31 partidos y líder mundial.

P. Mikel es un jugador que parece estar en silencio; en ocasiones se ha cuestionado si está poco valorado.

R. Mikel mantiene una gran naturalidad y normalidad dentro del campo. Aunque hable poco, sus intervenciones son siempre acertadas y valiosas, demostrando su importancia en el equipo.

P. Habla de los 31 partidos sin perder. El 32 es con Argentina, la Finalísima.

R. Bueno, jugar siempre contra una selección como Argentina es bonito, y lo que te digo es que siempre hay que mantener la naturalidad. Ganar a Argentina es un trofeo, un título, y la mentalidad de esta selección es, evidentemente, fijarse en el rival, pero también ganar los partidos con normalidad, naturalidad y ambición.

P. A nivel social, el país está muy ilusionado con esta selección de cara al Mundial. Como director deportivo, usted debe pensar: "Se puede".

R. Pues es una de esas cosas que, quizás como jugador o entrenador, te ponen un poco nervioso, como diciendo "uff, va todo tan bien...". Pero bueno, como digo, el día a día con Luis y su cuerpo técnico, y con los jugadores cuando estoy con ellos, se vive con naturalidad, sin pensar demasiado en eso. Aquí la idea es centrarse en el día a día, salir y disfrutar. Cuando los jugadores disfrutan, es una maravilla. El día a día con Luis y su cuerpo técnico es igual: no pensar en qué rival va a tocar o cuándo será el partido, sino en el siguiente partido y en intentar ganarlo.

P. Hay mucha gente que dice: "uff, hay que perder un partido antes del Mundial", por superstición, para no ganar tantos partidos seguidos. ¿Usted opina igual?

R. No, lo que le digo es que, quizás como entrenador en algún momento uno podría pensar que hasta viene bien, pero aquí, en el día a día, la naturalidad es no pensar así. Además, como dije el otro día, creo que esta selección, con Luis y su cuerpo técnico, se ha ganado ser favorita, que todos los rivales los respeten y que la selección española sea admirada por todas las federaciones. Esa naturalidad, esa calidad y esa normalidad han hecho que se ganen todo lo que merecen.

P. ¿Llega a pensar el jugador que da igual jugar con Cabo Verde que con Argentina?

R. Puede ser, porque al final ellos afrontan todos los partidos de la misma manera, y la preparación es igual en todos los casos. Yo veía las caras el día de Turquía, cuando prácticamente ya estábamos clasificados, y eran las mismas ganas que el primer día en Bulgaria, en septiembre, cuando había que empezar ganando. Durante el proceso ganas 0-6 en Turquía, y parece que es fácil, pero luego te das cuenta de que no lo es, y el que le tocó jugar en el playoff seguro que no está contento de haber tenido a Turquía como rival.

Creo que esto refleja cómo es esta selección. Cuando bajé al campo después del partido de Turquía, las caras lo decían todo por no haber ganado. Hablaba con Luis y le decía: "Luis, 31 partidos invictos, estamos en el Mundial..." Muchas veces no eres consciente de todo lo que estás logrando cuando estás dentro, y creo que hay que poner en valor todo lo que está haciendo esta selección, sobre todo con esa naturalidad y esa ambición

P. El sorteo ha determinado el grupo Cabo Verde-Arabia-Uruguay. ¿Os satisface así o hubierais preferido otro orden?

R. La distribución actual es adecuada, la que hay. Uruguay es, a priori, el rival más exigente, y debemos afrontar el grupo tal como ha quedado. Incluso si el orden o las sedes hubieran sido diferentes, habría otras dificultades similares. Contamos con un buen estadio para los dos primeros partidos en México y la planificación se ha aceptado con naturalidad.

P. Atlanta para usted, ¿qué recuerdo le dejó?

R. Es un recuerdo a medias. Jugar unos Juegos Olímpicos es un sueño para cualquier deportista, pero en nuestro caso nos quedó la sensación de no haber estado realmente en Atlanta. La fase de grupos se disputó en Orlando, no asistimos a la ceremonia de inauguración y en los cuartos de final, cuando perdimos, estábamos en Birmingham contra Argentina. Eso deja un sabor agridulce, aunque volver a casa con el diploma olímpico es motivo de orgullo. Al ver hoy la lista de jugadores, nombres como Ronaldo, Roberto Carlos, Ayala, Chamot, Zanetti, Pires, y los nuestros, me recuerda que la selección argentina que nos ganó luego fue casi favorita para los Mundiales siguientes. Nuestra generación tampoco estaba mal, pero en aquel momento había selecciones muy potentes.

P. ¿Cuántos jugadores tiene la Federación en el radar para próximas concentraciones y el Mundial?

R. Son muchísimos. Las listas más cerradas rondarán los 60-70 jugadores, mientras que las prelistas que hay que enviar serán de aproximadamente 50-51, y luego se van reduciendo. Me ha sorprendido el nivel de información que maneja Luis y su cuerpo técnico. A veces se piensa que el seleccionador solo tiene seis partidos al año, pero al estar aquí todos los días, analizas jugadores, rivales, sedes de entrenamiento y muchos otros detalles. La cantidad de información que gestionan es realmente considerable.

P. Si viéramos los nombres de esos 60-70 futbolistas, ¿habría sorpresas, jugadores poco conocidos que destacan para vosotros?

R. Sí, hay muchas sorpresas. Además de esos 60-70 jugadores, la selección sub 21 es muy potente y cuenta con futbolistas que pueden incorporarse a la absoluta en cualquier momento. De hecho, muchos de los actuales jugadores de la absoluta aún podrían estar en la sub 21. Es una lista que incluye talentos que quizás no son titulares ahora, pero que en el presente o en el futuro pueden tener un papel destacado.

P. Hablando de la sub 21, ¿qué sucede con Matías Fernández Pardo?

R. Es un caso similar al de los clubes: se mantiene comunicación con el jugador y su agente, respetando los tiempos y explicándole cómo trabaja la federación. Se le ha convocado y la federación cuenta con él, pero por diferentes motivos no ha podido asistir. Si en la próxima convocatoria el seleccionador considera que está en condiciones, lo volverá a llamar.

P. ¿Puede volver a ser convocado?

R. Evidentemente. Dependerá del seleccionador, ya sea David o Luis, pero son jugadores que forman parte de las listas. Si los seleccionadores consideran que pueden aportar y sumar al equipo, volverán a ser convocados.

P. ¿Cuántos jugadores manejáis que pueden elegir entre varias selecciones?

R. No puedo dar un número exacto porque hay muchos casos y distintas reglas: depende de cuándo hayan solicitado la documentación, si ya la tienen o si hay que esperar ciertos años para completar los trámites. Son muchísimos, y la federación presta mucha atención a cada jugador y a su entorno para que vean que estamos pendientes de ellos. Esto es especialmente relevante en países con alta inmigración, como España, Alemania o Francia. Nuestro objetivo es que estos jugadores perciban el seguimiento de España, manteniendo contacto y transmitiéndoles que, en algún momento, pueden formar parte de la selección española.

P. Mosquera lo tiene clarísimo, por lo que parece.

R. Pues sí, parece que sí. Yo creo que es un chico que, cuando he hablado con él y lo he conocido aquí, se nota que tiene las ideas muy claras. Es un espectáculo en el campo y su experiencia en la Premier le puede venir de maravilla. Con Andrea Berta también tengo muchísima relación y estamos en contacto. Cuando he hablado con Cristian, se nota que lo tiene muy claro: sabe que es un jugador de los nuestros. Cada vez que juega con la sub 21 es el capitán, demuestra carácter, como Rodri o Dani, y estoy seguro de que cualquier día puede estar en la absoluta.

"Aprendí mucho del caso Lamine"

P. De aquí a los próximos meses, con todo lo que implica la absoluta y las categorías inferiores, ¿a qué le dedicará más tiempo?

R. Mi prioridad es que tanto Luis como David, Paco, David Tenorio, Sergio García y David Cubillo puedan centrarse únicamente en entrenar, elegir jugadores y desarrollar su trabajo. Mi labor es apoyarlos en todo lo que necesiten. Habrá seleccionadores que me pidan ayuda en distintas áreas, pero no vengo a cambiar lo que ya funciona; mi objetivo es facilitarles que se concentren en lo esencial: estar en contacto con sus jugadores, entrenarlos y ganar los partidos.

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P. Y con Luis de la Fuente, ¿en qué le puede ayudar sobre todo? ¿O qué le ha pedido?

R. Pues, como comentábamos al principio, en todo lo relacionado con la planificación: si la Finalísima se considera o no tal, con quién sería el siguiente partido amistoso, programar con el cuerpo técnico cuándo irán los jugadores y cuándo no, de cara al Mundial, la base de operaciones, los viajes, los partidos amistosos previos... Un poco todo eso. Además, con Luis se coordina con Carlos para la parte física, con Pablo para el análisis, con Nuria como team manager y con Antonio en los viajes. La idea es que, para lo que quiera Luis y su cuerpo técnico, todo esté preparado y organizado.

P. De cara al Mundial, ¿cuál es la planificación ideal antes del debut en Estados Unidos?

R. La planificación depende de cómo lleguen los jugadores, ya que algunos pueden disputar finales europeas con ocho o nueve españoles involucrados. Se establece un periodo de descanso para quienes no participan en esas finales, seguido de entrenamientos y concentración aquí. La idea es que algunos jugadores jueguen primero un partido en España, luego, tras dos o tres días, se desplacen a una zona cercana a nuestro lugar de concentración, y finalmente preparar los últimos cinco días desde el base camp antes del debut.

P. El base camp no lo va a revelar, pero ¿qué buscáis en su ubicación y características?

R. Buscamos replicar, en la medida de lo posible, la experiencia de Alemania, donde la Eurocopa se disputó en un solo lugar, aunque aquí es prácticamente imposible por las distancias, horas de viaje, cambios de horario, altitud y climatología, especialmente en Guadalajara. La idea es minimizar los desplazamientos durante la fase de grupos, asegurando que el hotel tenga las condiciones necesarias y que las instalaciones deportivas sean prioritarias. Queremos que los jugadores convivan en el mismo lugar con todas las facilidades, cómodos, y con un acceso óptimo a las zonas de entrenamiento.

P. Durante las pretemporadas se ve que los terrenos de juego no siempre están al nivel europeo. Para este Mundial, ¿FIFA garantiza que el césped será adecuado o es un tema de preocupación?

R. Al final, es un Mundial, y es responsabilidad de FIFA. Los lugares que estamos evaluando para entrenar son supervisados por ellos, que se encargan del cuidado de los terrenos de juego, junto con otros departamentos correspondientes.

Vas a Tiflis o Washington y hay anuncios de Lamine. Pero esta es una selección que destaca por el conjunto

Redacción:
Juan Ignacio García-Ochoa y Miguel Angel Lara
Diseño / Maquetación
Emilio Alcalde - Raúl Escudero - MARCANIT
FOTOGRAFÍAS:
Chema Rey - MARCA
VÍDEO:
Joseba Arroyo - MARCA