por Nacho Duque
PREGUNTA. ¿Quién le sigue llamando Sergio?
RESPUESTA. Poca gente, es verdad. Sobre todo en estos últimos años sí se ha nombrado más cuando he estado en el extranjero, en Milán o en Rusia, pero, sobre todo, la gente me llama Chacho.
P. ¿Quién se lo puso?
R. Fue una cosa que empezó con las primeras concentraciones con las selecciones de formación, que casi todos los que veníamos de Canarias éramos 'muchacho, chacho'. Tras la primera concentración me fui a Bilbao [al Siglo XXI] y los que habían estado conmigo me lo siguieron llamando. Cuando fui al Estudiantes, los que habían compartido equipo en la selección, como Carlos Suárez, ya me llamaban Chacho. Fue una manera muy natural.
P. ¿Y qué es o qué era el Chachismo?
R. ¿Qué era? Jolín, qué duro [risas]. Yo creo que era una forma de entender cómo se hacen las cosas: divertirse, disfrutar, tener mucha responsabilidad, ser profesional, trabajar para para llegar a los momentos importantes en las mejores condiciones y después darlo todo para ganar.
No tenía los fines de semana libres desde los ocho años
P. No sé si es consciente de lo feliz que ha hecho a la gente con su juego. Eso es un don que tienen muy pocos.
R. Sobre todo, la sensación que he tenido es de disfrute personal haciendo las cosas. Me encantaba jugar, disfrutaba, me divertía. Y también era un entorno muy propicio para mi personalidad poder estar rodeado de gente, de amigos, compañeros y de trabajar juntos para un objetivo común. Entonces, después de eso, pues el resultado era poder ganar o estar en condiciones de ganar y el transmitir también a la gente lo que yo disfrutaba.
P. Durante su carrera ha demostrado muchas virtudes, pero si hubiera tenido que elegir algo en lo que le hubiera gustado ser mejor, ¿qué habría sido?
R. No lo sé. Yo creo que también mis defectos me han ayudado a ser mejor en las cosas que hacía bien y saber identificar lo que no hacías tan bien para tratar de esconderlo o que no fuese negativo para el equipo. Me he esforzado en todo lo que lo que requería el equipo y siempre he intentado con mis fallos poder ayudar.
P. ¿Recuerda el momento exacto en el que dice: "Me retiro"?
R. No va de un día a otro. Estos últimos años quizá haya tenido la obsesión de terminar ganándo. Me apetecía. Quería hacerlo bien físicamente, sin tener lesiones. Es muy difícil elegir o de seleccionar el momento. Son circunstancias que se van dando y el año pasado se dieron las idóneas. Durante el año ya tuve una sensación de querer terminar. También por por mis circunstancias personales, con la familia, con el nacimiento de mi cuarta hija... Se va haciendo menos compatible con la rutina de jugador profesional, que no sólo son los partidos, entrenamientos, viajes..., sino es estar en los descansos, tener poco tiempo y no estar tan presente como me gustaría.
P. ¿Cómo fue la mañana después del último partido sabiendo que había sido el fin?
R. Fue una mañana de satisfacción por haber ganado. Tuvimos la posibilidad de jugar nuestro último partido en Murcia, de ganar la final de la Liga Endesa en tres partidos y volver a casa con el equipo, con mi mujer, que vino a ver el partido. Fue una sensación de tranquilidad y también un poco de querer terminar rápido. Tenía que anunciarlo, tenía que hacer la rueda de prensa, el acto quería hacerlo, quería que fuese bonito... Lo disfruté mucho. Al anunciarlo, con todas las muestras de cariño que tuve. La gente que me llamó, que se puso en contacto conmigo y después con el acto, que yo me quedé muy agradecido al Real Madrid por poder hacerlo de esa forma y poder despedirme y contar un poco lo que había sido mi carrera.
P. ¿Cómo se prepara uno para estar 'jubilado' a los 38 años con toda la vida que tiene por delante?
R. Tienes la sensación en los últimos años de que eres un experto, que tienes mucha experiencia, que el camino que vas recorriendo cada año ya te lo sabes y llegas a un momento en el que todo es nuevo. Yo empecé a jugar con ocho años y desde ese momento prácticamente no he tenido fines de semana durante durante el año escolar. Tener la posibilidad ahora de planificar viajes, planificar momentos de estar con la familia, con amigos, pues se lleva de una manera muy natural, muy agradable y en la que estoy muy cómodo, pero sabiendo que el recorrido que he tenido durante todos estos años y la responsabilidad tan grande con el equipo en el que estaba, con la selección y conmigo mismo me exigía mucho.
P. ¿Cómo es un día normal en la vida del ciudadano Chacho?
R. Depende. Los primeros meses de estar retirado tienes cosas que después no tendrás: recoger algunos premios, estar en algunos momentos de recepciones, hacer algún homenaje, como en Milán, ir a ver partidos y sentirte extraño. Aunque la visión ya sea diferente a la de jugador, ir al Palacio, ver los partidos en casa, tener muchos momentos de estar con la familia, que eran necesarios... Durante estos últimos años la familia ha ido creciendo y yo me he perdido muchas cosas de su día a día. Esa parte de recuperar ese tiempo me ilusiona y me gusta.