Entrevista a Oyarzabal: "El gol me toco a mí" | Calendario de Adviento de decoratingmart.com

Oyarzabal

"El gol me tocó a mí"

Mikel Oyarzabal:

"El gol me toco a mí"

Es el gol del año, el que culminó una Eurocopa monumental de la selección española. Su autor, Mikel Oyarzabal (Eibar, 21-4-1997), ya forma parte del panteón en el que estaban Marcelino, Fernando Torres y Andrés Iniesta. Y el minuto 86, cuando Mikel leyó el pase cruzado de Cucurella para hacer el 2-1 en el Olímpico de Berlín, está escrito en letras de oro en el libro de honores de la selección.

Tranquilo siempre, el héroe que tiene perfil de antihéroe, se sienta con MARCA para recordar lo vivido el 14 de julio en la capital alemana. Y también para descubrir algo más de un futbolista de poca exposición mediática, que tiene en su casa, su familia y su cuadrilla todo lo que necesita.

"Sabíamos que a nivel de grupo, de equipo, estábamos muy arriba"

Miguel Ángel Lara José Félix Díaz
por Miguel Ángel Lara / José Félix Díaz

PREGUNTA. ¿Es consciente de que es uno de los personajes del año?

RESPUESTA. Me tocó a mí ese gol, pero creo que es algo colectivo. Es mérito de todos. Lo tuvimos muy claro desde un inicio. Se trataba del equipo, de ir todos juntos y de que cada uno iba a tener su momento. A mí me tocó ese instante puntual, pero creo que el éxito es colectivo.

P. ¿Cuándo se da cuenta de lo que han logrado?

R. En ese momento no eres muy consciente. No te lo crees. Cuando el árbitro pita el final te llegan muchísimas emociones juntas a la cabeza. Todo lo que has sufrido, todo lo que has pasado años atrás. Todo eso queda recompensado en ese momento. A medida que fueron pasando los días y cuando ya estaba de vacaciones, un poco desconectando e intentando descansar, es cuando realmente te das cuenta de lo que habías conseguido, de lo que el equipo había conseguido.

No me gusta mucho el hecho de exponerme y de salir en público. Va un poco dentro de mi personalidad

P. ¿Cómo fue volver a casa, ver lo que habían logrado?

R. Quizás hay otros jugadores que tienen más nombre, como es lógico, que también juegan en otro tipo de equipos, que tienen muchos más seguidores. Por eso para nosotros sentir en ese momento en Madrid fue algo muy bonito. Para mí personalmente, para la familia, para los amigos, para todo el mundo que pudo vivirlo y estar allí. Es algo para recordarlo siempre.

P. ¿Y en casa, su cuadrilla...?

R. Pues sí, también. Al final, el fútbol te da muchas cosas, pero te quita el poder pasar mucho tiempo con la gente que a ti te gustaría. Y no solo ahora, sobre todo cuando eres más pequeño y estás en ese proceso de ver si llegas o no. Tienes que sacrificar muchos momentos de estar con ellos para intentar lo que en ese momento creías que tenías que hacer. Ver que siempre están conmigo es algo que tengo muy presente. Tuve la suerte, también, de que algunos de ellos estuvieran tanto en la final como en la semifinal. Llegar a casa y tener ese momento especial con ellos fue muy bonito. Saben que son muy importantes para mí.

P. ¿Se acordó de ese niño que iba a judo, a natación, el pequeño que soñaba?

R. Sí, bueno. Estoy orgulloso del camino hecho desde pequeño. Creo que todos los deportes que practiqué de pequeño me han venido bien y me han ayudado para ser quien soy ahora, tanto a nivel futbolístico como a nivel personal. Cuando eres tan pequeño yo no soñaba, no pensaba que algo así podía llegar a ocurrir o cumplir. A medida que se va acercando el día y los momentos previos a la final, cuando ves que estás ahí cerca y que puedes tener la oportunidad, pues sí.

P. ¿Cuándo empiezan a ver que se podía?

R. Nosotros teníamos muy claro, desde el inicio, que a nivel grupal teníamos un equipo, no sé si el mejor, pero sí de los mejores. Y un equipo con muchísimas posibilidades de poder hacer un buen campeonato. No sabíamos si íbamos a ser capaces de ganar o si por pequeños detalles en fase de grupos quedaríamos fuera. Creíamos que a nivel de equipo, a nivel colectivo, a nivel de unión, de que todo el mundo iba en la misma dirección, estábamos muy arriba. Eso es lo que nos hizo fuertes.

P. A usted le tocó aportar desde el banquillo; una faceta muy distinta a la de su equipo.

R. Lo tenía claro. No iba a tocar jugar de inicio, porque había jugadores que estaban dando un nivel excepcional. Y cuando las cosas funcionan en el grupo, pues muchas veces es muy importante tanto el hacer cambios como el que no. No tocar lo que funciona. Y el resto estar preparado para cuando alguno tenga algún percance, para cuando lleguen los minutos finales y tengas que echar una mano. Es la familia que se ha dicho muchas veces y que ya lo era antes.

P. ¿Sigue teniendo su madre en el teléfono la alarma con la fecha de su debut con la selección o la ha cambiado por el 14 de julio de 2024?

R. No sé si la ha cambiado o ha añadido una nueva [risas]. Son dos fechas importantes. No porque llegue algo nuevo, vas a borrar el anterior. Es un día que de ahora en adelante va a ser muy especial siempre para mí, pero igual que fue el debut. Son cosas que no se van a olvidar. ¡Y que sigan llegando fechas así! Son cosas muy bonitas.

P. Ya ha pasado tiempo. Se llevó buen susto el día de Alemania con su madre en la grada.

R. Desde el campo no tenía muy claro qué pasaba. Era un rumor de la zona en que estaban mi mujer y mi hijo. No sabía qué ocurría. En ese momento, cuando no lo sabes, te temes lo peor. En el gol de Mikel, ya veo que había pasado algo por allí, por donde estaba mi familia. En cuanto acabó el partido me acerco a la zona dónde estaban y me dicen que mi madre se había mareado un poco, pero que estaba bien. Se tuvo que hacer unas pruebas y, por suerte, se quedó en anécdota, en que no pasó nada. Los nervios del momento a veces pasan factura más a los de fuera que a los de dentro. Todo salió bien.

P. ¿Se ha imaginado contándole a Martín lo que hizo su aita en Berlín?

R. Puedo decir, también orgulloso, que tuvo la oportunidad de ir y que para mí era muy importante que él estuviera allí. En unos años, cuando sepa lo que vivió, dónde estuvo y vea las fotos, los vídeos, creo que será un momento que le hará ilusión. También lo será para mí, para mi familia, para mi mujer. Era un momento muy importante y feliz para nosotros.

"Para mi hijo, en unos años, cuando sepa lo que vivió, dónde estuvo y vea las fotos, los vídeos, creo que será un momento que le hará ilusión"

P. Su gol fue muy importante, pero hubo otros momentos: la mano de Cucurella, el gol de Mikel, Dani Olmo...

R. A ver. Se ha dado muchas vueltas a la mano de Cucu. Pero, no sé. En ese momento todos creíamos que le había dado en la mano, pero también creo, si no estoy equivocado, que hubo un fuera juego previo de Füllkrug. Era, por muy poquito, pero era. No se llegó a poner la imagen, pero nosotros lo vimos en el vestuario. Luego la mano no se pitó. Suerte para nosotros que no se castigó y ahí quedó...Son detalles muy pequeños. Creo que fue importante la mano a Cucu, fue importante mi gol, el despeje de Dani...Todos. Fue importante Remi en el día a día para dar esa alegría y ese querer estar disponible para ayudar a los compañeros aunque supiera que no le iba a tocar jugar...Creo que desde el primero hasta el último que estábamos allí. Éramos un todo, y todos muy metidos.

Cuando ya después de la celebración estoy volviendo, le pregunto al árbitro si está correcto o no. Me dice que sí, y ahí ya es como cuando te quitas un peso de encima

P. Nos cuenta el gol.

R. Es un balón largo de ellos. Fabián encuentra dentro a Dani, y yo vengo en apoyo, porque no sabía si Dani la iba a controlar o iba a jugar conmigo. Ya estoy viendo a Cucu, que está corriendo porque Dani está adentro. La saco fuera. No es el mejor toque, porque la doy un poquito con bote. Como veo que el balón va ya un poco comprometido entre Cucu y Walker, decidió tirar el desmarque para que así Cucu tenga una solución para poner el balón por delante. Y el balón va perfecto al sitio. Yo también voy convencido de que me va a llegar ahí y luego solo es tocarla.

P. ¿Estaba seguro de que no era fuera de juego?

R. No. Cuando meto gol, lo primero que hago es mirar al línea. Veo que corre, pero ahí todavía no estoy convencido. Te dices, hostia, a ver si no es, a ver si ahora, después del subidón, te lo van a anular. Porque eso todavía igual puede ser un impacto mayor. Cuando ya después de la celebración estoy volviendo, le pregunto al árbitro si está correcto o no. Me dice que sí, y ahí ya es como cuando te quitas un peso de encima.

P. ¿Dónde está la camiseta?

R. En casa, en una vitrina que tengo montada con todas las cosas que voy guardando de estos años.

P. Iniesta, Torres, Oyarzabal. ¿Se le valora menos por jugar en la Real?

R. No. Cada uno se tiene que sentir valorado por los que de verdad se tiene que sentir. Y yo me siento valoradísimo, queridísimo. Por mis compañeros, por el staff, por la gente que rodea la selección, por mi familia, por todos los que son mis amigos y me rodean. Me siento muy querido, muy respetado. Creo en eso más que de cara hacia afuera. Me lo tomo como algo personal, un tema interior. Y no me puedo sentir mejor.

P. Lo de héroe no va mucho con usted...

R. Es verdad que no me gusta mucho el hecho de exponerme y de salir en público. Va un poco dentro de mi personalidad, de mi forma de ser, de cómo somos en general los guipuzcoanos. La gente de Euskadi. No sé si es mejor o peor, pero es lo que soy, cómo he crecido, cómo me han educado. Y estoy orgulloso también de eso.

P. ¿Siente el respeto fuera de Donosti, fuera de su ámbito?

R. Sí, Obviamente, sientes el apoyo de la gente, sientes el cariño de otros compañeros de profesión, que son con los que puedes coincidir. Me marcó mucho cuando me pasó lo de la rodilla. El respaldo que tuve por parte de todo el mundo. Al final, no te das cuenta, porque estás en una rueda: competir, entrenar, descansar, intentar llegar lo mejor posible al siguiente partido. No te das cuenta, no te da tiempo a entender lo de fuera, pero cuando me pasó lo de la rodilla... El apoyo que tuve, toda la gente que se molestó en sus vidas durante un minuto o dos para mandarme un mensaje, para mandarme ánimos, para escribirme...La verdad es que es un bonito recuerdo, dentro de lo malo que fue.

P. Se quedó sin jugar un mundial.

R. Nunca sabes qué hubiera pasado. Es verdad que Luis Enrique confiaba en mí. Estaba muy agradecido. Durante todo el proceso de la lesión estuvo detrás de mí preguntando a ver qué tal estaba. Me acompañó y ayudó en ese proceso. La vida decidió que no fuese a ese Mundial. Hay que aceptar lo que pasó. Eso no lo puedo controlar.

P. ¿Cuánto creció mentalmente en ese periodo de la lesión?

R. Mucho, y aprendí mucho. Aproveché también para pasar más tiempo con mis amigos, más tiempo con mi familia, disfrutar de otras cosas que el fútbol y que quieras o no te quiten cosas...Es un proceso que, claro, si pudiera elegir no lo volvería a vivir. Y espero que no vuelva a pasar. Pero si viene, y como no tenemos ya vuelta de hoja en esos momentos, pues intentar llevarlo de la mejor manera posible. Es verdad que los primeros días son duros, sobre todo cuando ves que no puedes hacer lo que más te gusta durante un tiempo. Luego intentas llevarlo de la mejor manera posible, disfrutar de otras cosas, aprender del cuerpo, de ti mismo, de todo el mundo, del fútbol visto desde fuera. Lo tomo como positivo.

P. Desde esa experiencia, ¿pasa algo? ¿Por qué hay tantas lesiones de rodilla?

R. No sé. El por qué no lo sé. Creo que el fútbol es un deporte lesivo. Partiendo de la base de que te expones mucho, que cada tres días estás compitiendo, con situaciones en las que vas al límite, que hay mucho contacto... Es un deporte que no puedes jugar cada día o cada dos días, como otros deportes. Es verdad, que quizás en los últimos años el calendario y la cantidad de partidos que ha jugado la gente son muy altos...Cada año salen más competiciones; salen más partidos. Una causa puede ser el cansancio, agotamiento o llamarlo como quieras. El hecho de tener que jugar tantos partidos durante todo el año prácticamente sin descanso tiene algo que ver.

Creo que en el tema de las lesiones de rodilla algo tiene que ver la falta de descanso

P. Ha hablado de que no le gusta mucho la exposición fuera del campo, pero ¿cómo es el Mikel Oyarzabal de casa?

R. Muy casero. Me gusta estar con mi gente, estar en casa. Me gusta salir de vez en cuando para desconectar, para dar un paseo, pero soy una persona a la que le gusta la casa. Estar tranquilo, tener cerca a los míos, de mi familia, de mis amigos. Cada vez que pueden estoy con ellos; cada vez que yo puedo me acerco donde ellos estén. Digamos que soy familiar.

P. Ha hablado de que no le gusta mucho la exposición fuera del campo, pero ¿cómo es el Mikel Oyarzabal de casa?

R. Muy casero. Me gusta estar con mi gente, estar en casa. Me gusta salir de vez en cuando para desconectar, para dar un paseo, pero soy una persona a la que le gusta la casa. Estar tranquilo, tener cerca a los míos, de mi familia, de mis amigos. Cada vez que pueden estoy con ellos; cada vez que yo puedo me acerco donde ellos estén. Digamos que soy familiar.

P. La cuadrilla, ¿la de siempre?

R. Eso no cambia.

P ¿Le gusta leer, cine, series?

R. Soy más de series. Tuve igual una época de ver alguna película más o leer algún libro, pero, por norma general, me gustan más las series. Que no sean capítulos muy largos, que, si quiero, pueda parar en algún momento y volver a lo que estaba haciendo. Que me sirva también para evadirme un poco y para olvidarme del resto.

P ¿Y cuál es su serie?

R. He visto muchas. La que más me ha gustado es Breaking Bad.

P. Y fútbol, ¿ve mucho fútbol?

R. Antes mucho, ahora un poco menos. Desde que tengo al peque, las horas de tele se ven reducidas. Cuando no está dormido, te pones con tu pareja o a ver otra cosa o a hablar o ver una serie. En la selección o cuando jugamos fuera de casa, ahí sí que puedo ver mucho fútbol.

Desde pequeñito yo soy de La Real. Es algo que no me va a cambiar nunca

P. Días navideños. ¿Qué es para Mikel Oyarzabal el Olentzero?

R. Es algo que quizás en otras partes no se tiene muy presente, pero para nosotros es una institución. Es algo muy importante y que creo que todos los niños lo ven con muchísima ilusión. Es bonito. Esas épocas del año, ver que te traigan regalos, vivir también los momentos con la familia, juntarte para cenar, para comer... Creo que en Euskadi el sentimiento familiar y de amigos es algo muy nuestro, que no se tiene que perder. Trataremos de inculcárselo bien al peque.

P. ¿Es navideño?

R. Me gusta juntarnos en familia. No tanto lo de las luces, las compras, los regalos...Pero sí que es una época señalada en la que te juntas con toda tu familia, algo que durante el año cuesta más. Disfrutar de esos momentos que te da la vida. Cuando eres más joven no los valoras tanto. Al tener un peque se te activan un poco más. La verdad es que me gusta juntarme con los míos.

P ¿Navidad en casa?

R. ¡Ahora mismo como para irme con el pequeño!

De la Navidad me gusta juntarnos en familia. No tanto lo de las luces, las compras, los regalos...

P. ¿Da guerra?

R. La verdad es que no. Es muy bueno, muy movido, pero es un diez. Yo estoy encantado, mi pareja también. Bueno, hay noches y noches, obviamente. Hay algunas que nos toca dormir un poco peor, más a Ainhoa. Yo intento ayudarle en todo lo que puedo. Estar ahí, aunque sea para darle un vaso de agua. Ella, por nuestras circunstancias, hace esfuerzos más grandes que yo. Muchas veces nosotros estamos fuera y está diez días sola con el niño.

P ¿Su aita hará que Martín sea futbolero?

R. Quieras o no, le vas a llevar un poco por ese terreno. El hecho de que vaya siempre al campo, de tener un balón en casa... Son tus aficiones y se las vas a transmitir. Luego, cuando ya sea un poco más mayor, pues que decida, que haga lo que quiera, lo que considere que sea feliz y tome las decisiones que quiera. Pero ahora, pues, cuando le llevas de tu mano va un poco por ese camino... Pero, ya te digo, que luego haga lo que quiera, que sea feliz, que disfrute. Nosotros intentaremos ayudarle todo lo que podamos.

P. ¿Tiene algún regalo del Olentzero grabado en la memoria?

R. Uno de mis tíos, que cada vez que nos juntamos por Nochevieja, Año Nuevo o Reyes suele grabarlo desde hace veinte o veinticinco años. Graba el momento de los regalos, el momento de la comida, para tener un recuerdo. El año pasado vimos cuando yo tenía cinco o seis años los regalos que me hacían: una camiseta de la Real, una equipación de arriba a abajo. En mi familia también hay gente que es del Athletic, porque son de Bizkaia. Siempre hemos tenido muy buena relación a pesar de que unos sean de un bando y otros de otro. Es un una rivalidad sana.

P. ¿Vive la Real como un sentimiento?

R. Sí. Al final, en cada ciudad, en cada pueblo, en cada sitio te van a decir que ellos van a tener ese sentimiento hacia su equipo, pero para mí es algo especial. Obviamente, sin olvidarme de Eibar, que es mi pueblo, es el equipo en el que empecé a jugar al fútbol y el que me dio la oportunidad de empezar a jugar. Pero desde pequeñito yo soy de La Real. Es algo que no me va a cambiar nunca. Desde pequeño tengo fotos con todos mis ídolos, los que en aquel entonces jugaban en La Real. Les tengo mucho cariño.

P. ¿Acabará en La Real?

R. En el fútbol nunca sabemos lo que puede pasar. Se pueden dar mil situaciones. A nivel mío, a nivel de que a mí me pase algo, de que yo tome una decisión. O puede ser que el club también tome una decisión, o el entrenador que venga dentro de un tiempo X, aunque espero que Imanol siempre esté ahí. Siempre he dicho que me siento como en casa. Es mi zona de confort. Tengo a mi familia cerca, mis amigos; ellos también están muy contentos de que yo esté en la Real. Muchos son fanáticos de la Real. Siempre que pueden están ahí apoyando.

P. Se va Olabe...

R. Ha sido una pieza muy importante para que el club también crezca. Para que todos estos años, junto a Jokin e Imanol, la Real haya ido hacia arriba. Ha sido fundamental.

P. Este 2024 quedará como el año de la DANA, de la tragedia en Valencia y Albacete. ¿Qué sintió?

R. Mucha impotencia por no poder hacer nada a pesar de tenerlos ahí cerca. Cuando te lo decía casi no podías ni imaginarlo. Siempre piensas que las desgracias de esto suceden en otras partes del mundo, lejos de ti. Cuando toca vivirlo así de cerca es cuando empatizas un poco más. Darles todo el ánimo y toda la fuerza al mundo que nosotros. Que sepan que, en la medida que podemos, intentamos ayudar, pero sabemos que es una situación complicada. Al final el que está sacando todo adelante es el pueblo, la gente de allí.

P. Los políticos...

R. Es un mundo del que no hablaría, porque no controlo mucho, no conozco. No tengo la información necesaria para hablar de ello. No creo que deba hablar sin tener conocimiento. Las decisiones las deben tomar los indicados, ayudar a todo el mundo de la manera que se pueda y sin olvidarlo, que todo el mundo se sienta respaldado e intentar entre todos sacar esto adelante y que pase cuanto antes.

Con la DANA sentí mucha impotencia. Al final el que está sacando todo adelante es el pueblo, la gente de allí

Redacción:
Miguel Ángel Lara / José Félix Díaz
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Joseba Arroyo - Archivo MARCA
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