por Cristina Navarro Molero
PREGUNTA. Imagino que aún está asimilando la retirada, ¿pero cómo será ahora la nueva vida de Andrés Iniesta?
RESPUESTA. Me imagino esta etapa con nuevas ilusiones, nuevos retos. A por ellos. Es momento de seguir aprendiendo y avanzando. Ahora tendré nuevas cosas, diferentes, pero serán, sin duda, bonitas.
P. Alguna mañana se despierta pensando a qué hora es el entrenamiento...
R. No (risas). Hay que tener en cuenta que la decisión que tomé ya venía de un proceso previo. Vas visualizando, viendo... y lo hice con bastante tranquilidad. Era una determinación que no es nada fácil. Por mí, hubiese jugado muchísimo tiempo... hasta... ni sé cuándo. Pero las decisiones hay que tomarlas cuando uno cree y siente que es el momento. Ahora hay que seguir adelante.
P. Fuentealbilla, Barcelona, Japón y Emiratos. Son los cuatro lugares donde ha vivido. ¿Qué elige de cada uno para lograr un sitio perfecto?
R. No sabría decir. Yo creo que he tenido la suerte de estar en lugares donde me he encontrado muy, muy cómodo. Realmente, Barcelona es mi casa. Cuando llego a la Ciudad Condal digo esta es mi tierra. En los otros lugares también he estado muy bien, cada uno con sus peculiaridades, pero muy agradable en todos.
¿Cómo descansaba con tantos niños en casa? cuando estaba en el entrenamiento
P. ¿Le costó adaptarse a la cultura de Japón?
R. Te cuesta adaptarte pero en el sentido de que es una cultura nueva y te tienes que amoldar, como también pasó en Emiratos que, en este caso, tiene el hándicap de que cuando empieza el calor, es muy potente. Pero lo he vivido todo de forma bastante natural. Nosotros somos muy familiares, de estar en casa y eso lo hace más fácil.
P. Nos estamos ya acercando a las fechas más señaladas en el calendario. ¿Se atrevería a felicitar la Fiestas a los lectores de MARCA en Japonés?
R. La palabra Felicidades es Omedeto. La verdad es que aprendí algunas palabras, no para tener una conversación, pero sí que en el tiempo en el que estuvimos hay cosas que se te van quedando.
P. Imagino que este año vivirá una Navidad atípica, ya que podrá regresar a 'casa', ¿tenía usted ganas? ¿Qué le dice la familia?
R. Siempre hemos intentado vivirlas igual, en familia, daba igual dónde estuviese jugando. En los últimos años que hemos estado fuera y ha dado la oportunidad de que vuelves, aprovechas para estar con las familias. Es cierto que era complicado hacer el puzle para que todo el mundo esté contento. Pero siempre en familia. Al 2025 le pido salud, como siempre. No hay nada más valioso. Cuando tienes salud todo se puede lograr.
P. Sus hijos más mayores le han visto jugar, pero los más pequeños no. ¿Qué les explicará de su carrera cuando crezcan?
R. La más pequeña no se acordará de nada, el de 5 años sabe que su padre juega y me ha visto aunque igual no con la conciencia de lo que ha significado. De todas formas, hoy en día con los vídeos de internet y todas estas historias saber lo que ha sido cada jugador es más fácil, pero siempre lo hemos llevado con mucha naturalidad. Han crecido y vivido en un entorno que hemos intentado que sea natural dentro de lo extraordinario que es.
P. ¿Cómo compatibilizaba el descanso con tanto niño pequeño en casa?
R. Pfff. Descansaba cuando estaba entrenando (risas). Ahora en serio, hay momentos de todo. Cuando el número de niños va creciendo, el nivel de ruido y movimiento también crece. Al final, te quedas con todos los momentos agradables que te aporta la familia y ellos.
P. No es habitual familias tan numerosas hoy en día, ¿cómo se organizan para no caer en el caos?
R. Hay caos también. No estamos exentos de esos momentos de caos, de perder un poco la cabeza... pero uno siempre intenta estar en ese equilibrio. Pero los que son padres y tienen un número importante de niños saben que hay momentos de todo. Siempre se intenta tener un equilibrio.