En principio el Pamesa es el favorito, pero la eliminatoria
ante el DKV Joventut, que vuelve a los playoffs de la ACB
cinco temporadas después, no será un paseo
militar, ni mucho menos. Los catalanes tienen hambre de
triunfos después de tantos años alejados de
la elite, y cuentan con calidad y veteranía para
'mojarle la oreja' a más de uno.
La pareja interior que forman Tabak y Antonio
Bueno, a la que hay que sumar la aportación de
Shirley, puede suponer un quebradero de cabeza para los
de Paco Olmos, especialmente después de la incógnita
que supone el estado físico de Tomasevic. Si los
pivots verdinegros funcionan abrirán espacios para
que Marco, Espil y Vázquez fusilen sin compasión
el aro valenciano. Los tiradores de la Penya son de los
mejores de la ACB, por lo que dejarles solos sería
más peligroso que jugar con fuego.
Para contrarrestar el juego de los de Manel Comas
el Pamesa ofrece una defensa más consistente, mayor
regularidad y un estilo de juego más dinámico.
La aportación del griego Liadellis les ha venido
como anillo al dedo, y los de Paco Olmos han vuelto ha
encontrar el equilibrio que perdieron tras la lesión
de Abbio en la Copa del Rey. Tienen plantilla para ser
campeones, y perder ante el Joventut supondría
un fracaso mayúsculo, por lo que la presión
les puede pesar.