Noche de locura la que nos ha dejado la NBA en este lunes. Esto lo ejemplifica, y de que manera, el partido disputado en el Paycom Center entre Oklahoma City Thunder y Detroit Pistons, líderes de ambas conferencias de la mejor liga del mundo, que se saldó con triunfo para los locales por 114 a 110 tras una prórroga.
Cade Cunningham, baja para el resto de la temporada
Los Pistons llegaban a esta cita con la baja de Cade Cunningham, que, tal y como ha confirmado Shams Charania, periodista de ESPN, se perderá todo lo que resta de temporada debido a una pulmonía sufrida hace un par de semanas. Pese a este varapalo, los de Bickerstaff disputaron un gran partido y dejaron una muy buena imagen colectiva, con seis jugadores anotando 10 o más puntos.
Los Thunder, que llegaron a ir ganando durante una gran parte del encuentro y tuvieron, incluso, una ventaja de más de 10 puntos en el segundo cuarto (46-35), iban perdiendo por siete a falta de cuatro minutos para el final (90-97). Pero, cuando todo parecía perdido, apareció su mejor jugador para resolver la papeleta: Shai Gilgeous-Alexander anotó seis puntos seguidos y dio una asistencia a Jalen Williamspara, con un parcial de 9-2, empatar el partido a falta de un minuto (99-99).
Shai apareció en el momento más decisivo
Y es que el norteamericano volvió a firmar otra noche para el recuerdo: con 47 puntos, 21 de ellos viniendo desde el tiro libre, 5 rebotes, 3 asistencias y 2 recuperaciones, el canadiense asumió la responsabilidad cuando el balón más quemaba para poner a su equipo de nuevo en la lucha por la victoria.
Además, el vigente MVP de Las Finales tuvo posesión para ganar el partido pero, tras un empujón, los árbitros no dieron válida su canasta y el choque se fue al tiempo extra con empate a 101. En la prórroga, el talento de este jugador, sumado a la poca anotación entre ambos equipos, le otorgó la decimoquinta victoria a Oklahoma en sus últimas 16 apariciones, lo que le convierte en un equipo temible.
Ambos, líderes en sus conferencias
Tras el partido, los locales se asientan en la cúspide de la tabla del Oeste con 60 victorias y 16 derrotas, mientras que los visitantes mantienen en la cima del Este con cuatro partidos sobre los Boston Celtics, sus actuales perseguidores, con un balance de 54-21.

Comentarios