- ÁLVARO BLANCO
Hay premios que no se explican solo con números. El MVP de Miriam Zorrilla en la MADCUP Basket Élite Sub-16 femenino va un poco por ahí: más que coronar a una jugadora, señala una manera de jugar. De entender el baloncesto. De hacerlo crecer alrededor de las demás.
La base de Unicaja, dorsal 28, fue uno de los nombres propios del torneo. Lo dicen sus estadísticas —26 puntos, 7 asistencias, 11 rebotes—, pero sobre todo lo confirma su impacto en cada posesión. Zorrilla no acapara, reparte. No fuerza, interpreta. Y en esa lectura del juego está gran parte de su valor.
“Como equipo en general, creo que hemos jugado bastante bien y nos lo hemos ganado”, explica tras recibir el MVP. No hay rastro de ego en la frase. Tampoco en su forma de jugar. Para ella, el baloncesto empieza en el colectivo. “Intento ayudar, repartir juego… al final, las asistencias son cosa de todas”, resume, como si el premio (MVP MARCA MADCUP Basket Élite Sub-16 femenino) fuese casi una consecuencia inevitable del funcionamiento del grupo.
Porque si algo ha dejado esta MADCUP es precisamente eso: un escaparate donde el talento individual convive con la experiencia compartida. Equipos de distintos países, culturas y niveles que se cruzan en una pista. “Son muy bonitos porque a lo mejor no tienen esa oportunidad en sus países”, dice Miriam sobre el torneo, consciente de que competir contra rivales de América o Europa del Este también forma parte del aprendizaje.
Una jugadora que "hace mejor a todas"
Ahí, en ese contexto exigente, ha crecido su figura. No solo por lo que anota, sino por lo que genera. Por cómo ordena, cómo activa a sus compañeras, cómo aparece en defensa o cómo sostiene el ritmo cuando el partido se acelera. Su baloncesto tiene algo de pegamento: une, da sentido, equilibra.
Desde dentro lo ven claro. Sus compañeras hablan de una jugadora “que reparte”, que “da energía”, que “hace mejores a todas”. Y eso, en categorías de formación, tiene un valor incalculable.
Zorrilla, mientras tanto, mantiene los pies en el suelo. Mira al Campeonato de Andalucía sin ruido, sin prisas. Con la sensación de que esto acaba de empezar. Con referentes como Cristina Ouviña o Raquel Carrera en el horizonte, pero con una identidad ya muy marcada.
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