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Ambiente de gala en el colegio de Pozuelo, mas de 200 personas,
un show perfectamente coordinado, unas animadoras de lujo,y
la mascota RAP (el velociraptor) dando el máximo en cada
tiempo muerto. Todo ello aderezado con temazos como YMCA de
los Village People o más cañeros como Thunderstruck
de ACDC hacían presagiar emoción desde el primer
hasta el último minuto. Pero no fue así. El colegio
Estudio sacó su cinco más fuerte y muy metido
en el encuentro, abstrayéndose del ambiente hostil (sano,
pero hostil) le endosó un 22- 0 que decidió el
partido. En ese cuarto pudimos asistir a una gran defensa del
Estudio y en ataque, aunque se repartieron mucho las puntuaciones,
destacó la muñeca de su capitana, Álvarez,
que se llevó 8 puntitos "a la saca".
Acababa el primer cuarto y ni mucho menos la afición
del Sorolla dejó de animar a las suyas. El Sorolla no
está acostumbrado al nivel del Estudio ( por ahora) y
ese dato supo verlo y entenderlo su fiel hinchada. La emoción
estaba ahora en saber cuando llegaría la primera canasta
de los locales. Se produjo a falta de 5 minutos para el descanso
y de tiro libre. Los dos equipos comenzaron las rotaciones y
eso hizo que no bajase la intensidad del partido. Los suplentes
a veces luchan más que los titulares. Hay que ganarse
el puesto. Se llegó al descanso con un 35 - 4. Los puntos
del Sorolla, todos de Ruiz, mientras que en el Estudio descubríamos
un nuevo talento, Alguacil, que con sus puntos, mantenía
una diferencia holgada a favor de su equipo.
En el tercer cuarto, asistimos a un nuevo acelerón del
Estudio con, como no, una Alvarez de lujo. ¡Menuda capitana!.
Más rotaciones en último cuarto y mucho contraataque
acabaron en un 16-63 que reflejó la diferencia de categoría
entre dos colegios que habitualmente no juegan al mismo nivel.
A destacar el papel de los entrenadores que dieron minutos a
todas sus jugadoras y sobre todo estas, que tuvieron un comportamiento
muy deportivo entre ellas y sobre todo con los árbitros.
No hubo ni una sola protesta.
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