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Pamesa, a por todas

JOSÉ LUIS MARTÍNEZ, EDUARDO SCHELL Y DAVID PECKER. Madrid
Ligeramente accidentada y fugaz, pero intensa. Así fue la visita de la expedición del Pamesa Valencia a la redacción de Marca. En un principio, la plantilla debía llegar a Barajas a las 9:40 de la mañana, pero su vuelo se canceló y no tomaron tierra hasta pasadas las once. El tiempo se echa encima ya que tenían que estar de vuelta en el aeropuerto a eso de la una porque por la tarde jugaban en Vélez, Málaga, ante el Granada. Faltan Antoine Rigaudeau, todavía en el hospital recuperándose de la operación, y Ademola Okulaja, que disputa el pre europeo con Alemania. Oberto les esperaba directamente en Marca. Había llegado la noche antes a Madrid. Estará de baja cerca de un mes todavía por una lesión en el dedo meñique. Es el precio por eliminar a Estados Unidos en las semifinales de los Juegos y ganar el oro olímpico. Él se mira la mano y pese a que le da rabia estar ‘parado’ sonríe al recordar la medalla.

El pívot argentino es uno de los que engrosa la actual amplia lista de lesionados. Sus compatriotas Kammerichs y Montecchia y la dupla serbia Tomasevic-Rackocevic también están tocados. Pese a los problemas físicos que arrastran, también se desplazan con la expedición. Espera un autobús rumbo a Marca. Afortunadamente no hay mucho atasco y llegamos rápido. Los jugadores se cambian y se ponen el uniforme de juego. Pablo Laso, el entrenador, tiene ligeros problemas con el nudo de la corbata. Lo vuelve a intentar, no le gusta como le queda y vuelve a hacerlo. Ya está. Perfecto. Así es el técnico del Pamesa, un ‘cocinero antes que fraile’, al que no le gusta dejar cabos sueltos. Por cierto, su forma física es envidiable. Si la lista de lesionados aumenta, el Pamesa tiene ahí un base de lujo todavía.

Ya de lleno en el ‘Mundo Marca’, Laso también demuestra que el que tuvo retuvo y maneja a la perfección el control del ‘tempo’ en el chat de decoratingmart.com. Oberto también se somete al bombardeo de preguntas. Salen airosos de la situación. El resto de sus compañeros atienden a Marca TV y el tridente Kammerichs-Montecchia-Tomasevic entra en Radio Marca. Tertulia distendida. Pese a las lesiones que asolan al equipo y el enorme handicap que supone perder a ‘Le Roi’ Rigaudeau durante cerca de seis meses, los objetivos que se marcan los jugadores son altos. Oberto mantiene que “hay que clasificarse para la Euroliga como mínimo”, Montecchia habla de “aspirar al máximo”, Kammerichs sostiene que “tenemos que aspirar a todo en todas las competiciones”. Tomasevic prefiere ir poco a poco. “Lo importante es el primer partido y luego el siguiente”, sentencia.

El autobús espera a la expedición para volver al aeropuerto tras esta intensa visita. Hay que ir a jugar a Málaga. Los lesionados se quedan unas horas más en Madrid para comer y luego volver a la enfermería del Pamesa. Toca recuperarse, que la temporada será muy dura.